Un escándalo democrático

ROSA BELMONTE

En España no son ilegales ni la bandera con el águila ni la bandera republicana. Otra cosa es que sea una autoridad quien la plante. Una administración pública debe someterse a la ley y al derecho. Así, la ley y la justicia (hay sentencia) van contra el alcalde de Cádiz por poner la tricolor en un mástil del Ayuntamiento para conmemorar el 14 de abril, pero al torero Padilla sólo se le puede llamar facha, españolista o tonto. Para muchos la ley va por otro sitio. Por el suyo. Por una carretera alternativa. Los detenidos ayer en Cataluña (los que organizan el referéndum) son presos políticos, mientras los de, sí, Venezuela son delincuentes comunes. Con esa cantinela están tanto 'It' (Rufián) como Pablo Iglesias. Pero nunca son delincuentes políticos los tipos que la Guardia Civil detiene por la Gürtel u otros casos de corrupción relacionados con el PP. Un «escándalo democrático» (Colau). Aquí sólo falta Bertín: en tu ley o en la mía.

Fotos

Vídeos