EL ENTRENADOR

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

No estoy del todo de acuerdo con el topicazo de que 'los futbolistas son los que ganan y pierden partidos'. Es un axioma muy reduccionista. Creo que hemos podido comprobar en los últimos tiempos la importancia de la figura del entrenador. De que se amolde a la materia prima de que dispone, de que la plantilla asuma e interiorice una forma de jugar que sea la más apropiada, y de que su capacidad de motivación cautive a los que jueguen menos y refuerce a los que gozan de más confianza. Que domine el discurso ante los medios y también sea un parapeto para sus jugadores cuando sea necesario.

El Málaga nos había acostumbrado este siglo a errar poco al poner el punto de mira en un técnico (con alguna excepción, la más clara Jesualdo Ferreira), pero ha faltado mucho tino últimamente, aun asumiendo que no ha ayudado nada la progresiva pérdida de valor deportivo del proyecto. Con muy pocas opciones de que al final de la próxima semana el club ya no sea de Segunda, la primera decisión estratégica es el entrenador. Después de varias apuestas erradas, resulta difícil arriesgar con uno que no haya dirigido en España o, incluso, en la categoría de plata. Personalmente, no creo en las segundas etapas, o al menos en confiar en que el contexto sea igual que en las primeras, y me duele que el artífice de la llegada de Jose y de ratificar hasta fechas insostenibles a Míchel sea quien negocie con el sucesor, pero el club a día de hoy no da para más. Creo que para que el que asuma la labor el proyecto es atractivo: uno de los presupuestos más altos, una afición entregada, pero también lidiar en un club sin estructura, con los restos de una planificación pésima, aunque también con una lanzadera de jugadores que actualmente están destacando en la categoría.

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