Elías Bendodo ocupa su sitio

De la Torre y Bendodo, en la pasada edición de Fitur./
De la Torre y Bendodo, en la pasada edición de Fitur.
Repaso semanal

El presidente del PP anuncia que irá de número dos para intentar zanjar la polémica de la lista del PP al Ayuntamiento

Javier Recio
JAVIER RECIOMálaga

Se acabó la polémica. Elías Bendodo ha intentado cortar de raíz los dimes y diretes de la lista del PP al Ayuntamiento de Málaga y ha llegado a un acuerdo con Francisco de la Torre para anunciar que va a ir de número dos. Lo mismo que en las anteriores municipales. Va a ocupar ese espacio, aunque más de uno de la oposición lo que dirá es que su intención es okupar la Casona del Parque. Se ha evitado el culebrón de la lista, pero no hay duda que habrá uno sobre la sucesión en el caso de que el alcalde vuelva a conseguir la reelección. Lo mismo que en las anteriores municipales. Lo cierto es que lleva razón el presidente provincial del PP cuando reclama su lugar. No se debe olvidar que además de encabezar al partido es el presidente de la Diputación, cargo en el que por cierto ha realizado una buena labor. Es extraño lo que le ocurre a Elías Bendodo. Es un hombre que no acaba de tener suerte, porque parece que siempre está en la picota. El presidente del PP ha conseguido adelgazar prácticamente sin ruido la plantilla sobredimensionada del ente supramunicipal. También ha logrado tener deuda cero, algo realmente sorprendente, porque se podrían contar con los dedos de una mano cuántas administraciones no deben nada. Pero nada es nada. Ha logrado hacer un par de actuaciones que han tenido una gran repercusión, como son el Caminito del Rey, que ya ha atraído a un millón de visitantes en tres años, y la senda litoral, un proyecto que va a permitir recorrer andando a pie de mar la provincia desde Nerja hasta Manilva. Todo eso está muy bien, pero... Y ahí tiene el problema, porque no acaba de tener el reconocimiento que la gente le da por ejemplo al alcalde. Quizá sea porque le ven como ese enemigo en casa que quiere retirar al primer edil. Y hoy día aparecer, justificada o injustificadamente como opositor de De la Torre es un claro hándicap. Aunque no se debe obviar que es el propio regidor el que alimenta de una forma directa o indirecta esta percepción. No es normal que no le haya dado su lugar de una manera clara o diáfana desde el primer momento, una conducta que ha ido repitiendo con los años. El pasado jueves, en el estreno del programa 'La Alameda', que dirige el director de SUR, Manuel Castillo, y que se emite conjuntamente en 101TV y SUR.es, el primer edil volvió a decir que no estaba claro que tendría que ir de dos. De la Torre se jacta de ir por libre y de no estar sometido a las directrices del partido cuando considera que se pueden lesionar los intereses de Málaga. No parece que este sea el caso, pues que Bendodo vaya de dos o de cuatro no tiene especial relevancia para los intereses municipales. El presidente de la Diputación necesita el amparo y la bendición del alcalde para intentar lograr el de los ciudadanos. Para ello aún tiene tiempo por delante para mejorar su imagen. Bendodo gana bastante en la distancias cortas, pues no es un hombre 'estirado'. Es de lo más normal. Sin embargo, no se le ve así, como se lo recordó en el citado programa el portavoz y previsible candidato del PSOE, Dani Pérez, que sabe que en ese flanco le hace daño. Bendodo tiene que darse a conocer más a pie de calle para que la gente lo reconozca como es. Y para eso tiene que desprenderse de esa cohorte que parece que siempre le acompaña y que le puede dar una imagen distante con la del pueblo llano. Asegura que quiere aprender. Pues en eso tiene un maestro en el que fijarse. De la Torre no necesita a tanta gente para ir a los sitios. En lo que lleva razón Bendodo es que esta polémica no les favorece. Y con la buena competencia que tienen no están para estas tonterías. A ver qué pasa y si efectivamente van como un tándem engrasado.

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