Dudas de Salud

La rotonda

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Una mala tarde la tiene cualquiera. Eso que fue lo que le ocurrió el pasado viernes a la consejera de Salud, Marina Álvarez, que sembró dudas sobre el nuevo, imprescindible e inaplazable hospital público de Málaga. Cuando parecía que todo estaba claro, ahora resulta que no, que sigue habiendo sombras en ese proyecto. Los expertos que llevan un año trabajando para definir las necesidades sanitarias de Málaga han propuesto que ese centro hospitalario se construya detrás del Materno Infantil, en unos terrenos de la Diputación. La propuesta se explica en un documento que la Consejería de Salud tiene encima de la mesa desde el pasado 15 de diciembre, es decir, desde hace tres meses. Es un tiempo más que razonable para que los técnicos de la consejería hubiesen analizado y revisado en profundidad el informe para saber si el lugar dicho por los expertos es idóneo o no. Eso es lo que la lógica indica, pero la lógica no siempre se aplica en política. Por eso pasa lo que pasa. Las declaraciones de la consejera subrayaron que aún no está decidido que el edificio vaya a erigirse detrás del Materno, que es algo probable, pero no seguro. Álvarez basó su tal vez en que los grupos de trabajo no han terminado aún el plan funcional del hospital y que, por tanto, no se puede decir todavía ni sí ni no ni todo lo contrario.

Lo expresado por la consejera sorprendió y descolocó a los expertos, sobre todo porque ellos sostienen que Salud dispone de datos y de información de sobra para determinar si el suelo que han propuesto reúne las condiciones exigidas o no para poder levantar el hospital. Y precisaron que esa documentación está en poder de Salud desde hace tres meses. Además, recalcaron que la finalización del plan funcional no guarda relación para nada con lo que Salud debe decidir sobre el emplazamiento del centro hospitalario. O sea, que Álvarez afirma una cosa que es rebatida por los expertos, que ponen los puntos sobre las íes y que no entienden a cuento de qué hizo la dirigente sanitaria esas manifestaciones cuando no son certeras. ¿Está mal asesorada la consejera? ¿Dijo lo que dijo sin saber bien lo que decía? ¿Sus palabras fueron una forma de salir del paso? Sea como fuere, lo que ha logrado es dar pábulo a los que aseguran que la Junta busca retrasar el hospital, porque no tiene dinero para hacerlo. También llama la atención la poca diligencia de Salud para reunirse con el alcalde de Málaga y con el presidente de la Diputación para agilizar el asunto y acortar los plazos burocráticos. Aquí todavía hay mucha tela que cortar. Demasiada.

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