Sin dilación

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

EL presidente del tribunal del juicio del 'caso ERE', Juan Antonio Calle Peña, no quiere dilaciones de una vista oral que pretende acabar en octubre. Un propósito que le está costando cumplir, ya que desde que comenzó el juicio a la cúpula política de los gobiernos socialistas de una década el pasado 13 de diciembre, varias veces ha tenido que ceder a no ajustarse al calendario previsto. Primero fue por la petición de las partes de leer sus escritos de acusación y defensa de sobra conocidos por todos, que duraron tres días. Luego hubo otro retraso de dos semanas largas por las numerosas cuestiones previas. Comenzaron las declaraciones de los acusados y con el primero, Javier Guerrero, se gastaron tres días por el empeño de la Fiscalía en que se leyeran todas las declaraciones del exdirector general de Trabajo al negarse este a contestar sus preguntas. Y ayer, de nuevo pudo apreciarse el rictus contrariado del presidente del tribunal cuando dictó la suspensión del juicio una semana. Y no solo el gesto. También tuvo palabras agrias que delataron su enfado: «Hable con su cliente ya, que comparezca inmediatamente», ordenó a la abogada de Francisco Vallejo antes de enviar a la médico forense a comprobar el estado del exconsejero, operado hace una semana con técnica laparoscópica.

No lo tiene fácil el juez del tribunal de los ERE. La dilación y la nulidad sobrevuelan un juicio con 22 personas con intereses en algunos casos encontrados y su misión consiste en impedir lo uno y lo otro. Solo que luchar contra imponderables ya se sabe que produce melancolía. Está claro que la operación de Vallejo no ha sido a propósito y una semana de recuperación es para casi todo enfermo poco tiempo, aunque la prescripción de no ver los vídeos de las comparecencias por estrés psíquico parezca exagerada y ayude a desconfiar.

Y melancolía sí que supura el juicio. No solo la del juez. Vallejo fue consejero de Salud y ganó fama de innovar y modernizar la sanidad pública andaluza. La cirugía laparoscópica fue una de esas técnicas pioneras en su etapa. Ahora parece que aquel adelanto le juega en contra cuando una forense recuerda que con esta técnica no hay que estar más de cinco días en reposo.

La operación urgente de Vallejo añade una anécdota más al juicio. Una circunstancia que evitó ayer que la declaración de Magdalena Álvarez ante el tribunal coincidiera con el anuncio de Luis de Guindos como vicepresidente del Banco Central Europeo. Hubiera sido el colmo de la melancolía una coincidencia así: De Guindos fue el ministro que movió los hilos para que destituyeran a la política malagueña 'sin dilación' como vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones cuando apareció su nombre en el sumario de los 'ERE'. Ni entonces ni ahora se le acusaba de llevarse nada.

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