Sin ir más lejos

El difícil inventario

José Vicente Astorga
JOSÉ VICENTE ASTORGA

Se anuncia una ordenanza sobre solares para perseguir uno de los fundamentos del feísmo malagueño, tanto más hiriente cuanto más cerca del Centro nos golpean la vista y el olfato calles y callejuelas con su vertedero emboscado. Si no se actúa a fondo, también por supuesto en los barrios y polígonos, se corre el riesgo de que algún partido proponga en su programa la conversión de solares en huertos urbanos, que al paso que vamos con el Guadalmedina no sería una mala solución final para dignificar el cauce. No es extraño que si se acepta sin demasiada perturbación la mayor -un río en esas condiciones- el puzle de parcelas y edificios sin vida haya ido ganando terreno abonado durante años por la crisis y el parón inmobiliario. A falta de ordenanza, sólo la falta de lluvia era el aliado ciudadano para que la exuberancia de arbustos y matojos, insectos y roedores no amplíe su castigo sobre el ecosistema urbano. El despertar de la construcción está haciendo su trabajo y no sólo en los solares. También hay edificios que han parado su lenta evolución como escombrera vertical, como La Equitativa, y que ya empiezan a tener futuro de la mano del inversor amigo americano. Pero necesitamos ampliar la bienvenida, incluso a otros Mr. Marshall en Correos, Astoria, calle Tomás de Cózar, Beatas, norte de Carretería, Soho .. Urbanismo parece dispuesto también a acelerar las cosas, dejando de mirar para otro lado con su registro de solares bajo el brazo. A partir de ahora dice que va tomar nota pero con un sólo inspector para tanto trabajo. No consuela demasiado sabiendo que el personal dedicado en la ciudad a desratización, un problema que tanto tiene que ver con la existencia de solares, tiene apenas cuatro trabajadores. Si por fin va a llegar una ordenanza que ponga en su sitio las terrazas de bares y restaurantes por qué no esta para combatir las calles desdentadas del catastro. En el asunto de los solares se antoja más difícil el cambio, y la coacción legal vendrá por la amenaza de subasta cuando los propietarios no den señales de vida inmobiliaria. Los habrá que maceran el abandono en una expectativa de ganar más dinero esperando un momento aún más bueno de la construcción, y entre los que seguro habrá no pocos inmuebles enquistados en eternos pleitos de herederos. La ordenanza podrá hacerles cambiar a muchos de opinión. Solares, edificios abandonados, paralizados, desechos o a medio a hacer desde hace tiempo deben ir a menos. Hay calles que no pueden ser un arrecife en una ciudad que asume la diogenización de calles sin más. De los solares y su conversión en basureros podemos pasar a otra realidad, pero no hay que olvidar esos edificios sin uso, agrietados por el paso del tiempo y las desavenencias. El mercado manda y el Ayuntamiento debiera aplicarse su propia medicina. El Astoria siempre anda en subasta, pero imaginaria.

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