Diario de golondrinas

JOSÉ ANTONIO TRUJILLO

La primavera es un mayo de cuarenta días con sayo. Los nidos abandonados esperan silenciosos la libertad de las alas de las golondrinas. En su viaje magnífico, abandonaron ya las sabanas y selvas, y han comenzado a atreverse con nuestro cielo azul. La vida se abre paso en sus vuelos irregulares, por mucho que los últimos temporales hayan retrasado su llegada. España es un diario de golondrinas, de juventud sin amor, de un abril sin primavera y un mayo para el espanto. Primero fue la pérdida de nuestra idea de nación por parte de los políticos. Después la anestesia, el bloqueo de las emociones para evitar el dolor y la respuesta, administrada por los medios. Y más tarde, el descubrimiento de que ya no había vuelta atrás. Hemos conocido la propuesta de JxCat para que su candidato Quim Torra, se convierta en breve en el nuevo presidente de la Generalidad de Cataluña. Pujol señaló a Mas, Mas a Puigdemont, y éste ha designado a Torra, como digno sucesor de la estrategia secesionista. Con el objetivo de conseguir la abstención en la segunda sesión de su investidura, de los antisistema de la CUP, no ha ocultado su auténtico programa de gobierno en la primera entrevista a TV3. Ha comenzado asegurando que su primera decisión, si lo llegan a investir el próximo lunes, como presidente será«recuperar todas las leyes suspendidas por el Tribunal Constitucional e iniciar un proceso constituyente». El huido Puigdemont marca la agenda política española desde su refugio alemán, una vez más y sin que nadie pueda remediarlo. Pretende salirse con la suya, conformando un gobierno catalán en el exterior comandado por él, y un gobierno interior comandado por Torra, entregado a las instrucciones del que lo ha designado. Todo un esperpento político que pone a prueba por enésima vez a nuestro Estado de Derecho, que retrata la debilidad de nuestro poder ejecutivo y del resto de fuerzas parlamentarias constitucionales, y entierra de forma definitiva a un artículo 155 que ha devuelto el poder a los que se permitieron el lujo de desafiarnos a los españoles. Para este viaje no necesitábamos estas alforjas. Ahora comprendemos las palabras de Albert Rivera en su último debate parlamentario con Mariano Rajoy, y su desamor por el 155 desvirtuado. Conocían ya todo lo que iba a ocurrir y ambos quisieron fijar sus posturas.

Como escribe Julia Ochoa «no será desde luego/hundiendo el tenedor/en el corazón de las golondrinas/como nos alimentaremos de libertad».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos