El rayo verde

LA DESIGUALDAD SOCIAL

Lalia González
LALIA GONZÁLEZ

Lo dijo con la naturalidad de quien conoce las verdades elementales. El retraso de Andalucía respecto a la media de España se mantiene porque persisten las grandes desigualdades. Lo dijo Eduardo Saborido, el histórico líder de CCOO que estuvo condenado a muerte en el Proceso 1.001 y con quien analizábamos en Canal Sur TV el 40 aniversario del 4D, el lunes pasado. Sin dudar de los grandes avances que la autonomía ha supuesto, la verdad es que persiste un profundo 'gap', que dirían los modernos, económico y social que no se ha podido superar, porque los demás han crecido más, y que la crisis sólo ha agrandado.

Los últimos datos, difundidos por la Asociación Pro Derechos Humanos en Andalucía (APDHA) este sábado, coinciden con los observatorios de Cáritas o de la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza e insisten en que hay un sustrato social al que no llega la recuperación económica, por mucho que se diga. El informe de la APDH, que ha coincidido con el Día Universal de Derechos Humanos, dice que dos de cada cinco andaluces, 3,5 millones de personas, el 41,7 % de la población, vive con carencias importantes.

Mientras esto siga así, dificilmente la foto de Andalucía va a salir mejor en los indicadores, sean económicos, educativos, sanitarios, etc porque el punto de partida es de fuertes carencias.

En fin, la frase de Saborido obliga a pensar en una realidad que muchos han olvidado o que se han difuminado en el imaginario colectivo, más preocupado por 'cosas de ricos', por supuestas urgencias de la vida partidaria o institucional, de los aparatos de intereses que hacen rodar la representación de la realidad en que vivimos.

Ahora que la tensión se dirige hacia agrandar las brechas de la financiación entre comunidades conviene no perder de vista este cuadro de situación. Andalucía, pero también todo el país, necesita abordar a fondo un sistema que no consigue resolver su profunda injusticia.

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