Deporte, familia y futuro

Deporte, familia y futuro

Creo que el balance de los últimos años ha sido positivo y nunca antes ha estado el RCM tan cerca de los malagueños, con la concesión en septiembre de la mayor distinción que otorga el Ayuntamiento, la Medalla de la Ciudad en reconocimiento a una trayectoria

El pasado sábado la candidatura encabezada por Eduardo Cestino ganó las elecciones a la presidencia del Real Club Mediterráneo y gobernará hasta el año 2022 el club náutico más antiguo y laureado de España, del que los malagueños nos sentimos orgullosos. Nuestra candidatura obtuvo 627 votos y el 55,2% del voto escrutado, frente a los 507 votos y el 44,70% del escrutinio de José Agustín Gómez-Raggio. Emitieron su voto un total de 1.153 socios, de un censo total de 2.292 socios con derecho a voto. Los votos válidos fueron 1.134, tras descontar 12 votos en blanco y 7 nulos.

La Junta Directiva electa es una apuesta del socio por la alegría de vivir el deporte, la familia y el futuro de nuestro Club, un grupo de personas que mantiene la ilusión de dar continuidad al buen trabajo realizado en los últimos tres años, en los que hemos fomentado la práctica deportiva, las actividades de la familia y modernizado nuestras instalaciones en las sedes social y náutica para ganar el futuro de las mismas. Quienes acompañamos a Eduardo Cestino en esta aventura somos profesionales con experiencia y reconocidos deportistas que tuvimos el honor de formar parte de la anterior Junta Directiva, presidida por Manuel Narváez. Nuestra carta de presentación cuenta con el aval que representa la gestión anterior, los logros conseguidos en materia deportiva, familiar y la modernización de nuestras infraestructuras, que han puesto al Club a la vanguardia de los mejores clubes náuticos de Europa.

Nos sentimos orgullosos de la buena gestión económica realizada (nunca antes nuestro Club había tenido un millón de euros en tesorería), del magnífico ambiente deportivo y familiar, del aumento de los socios que practican actividades deportivas y de los éxitos de nuestros deportistas y equipos de competición. Estamos felices de que, por fin, nuestros deportistas vayan igualmente uniformados con prendas atractivas y de excelente calidad técnica. Contentos por las remodelaciones y modernización de nuestro Club: vestuarios, gimnasio de la sede social, zona del Bar de Verano y restaurante de la sede social, la reforma de la climatización en la zona húmeda de la piscina climatizada y sus vestuarios, o la proyección, ejecución y finalización en un 90% del primero de los dos edificios de la Marina, donde pronto se ubicarán dos gimnasios de alto rendimiento para nuestros remeros, nadadores y amantes de la vela.

Otros importantes logros han sido el crecimiento espectacular de los socios inscritos a las secciones deportivas (que han pasado de 600 en 2015 a 1.800 en 2017), la puesta en valor del fitness y actividades dirigidas (colectivo que más ha crecido en los últimos años con cerca de 500 usuarios), el constante incremento de nuevos socios (pasando de los 2.850 socios que tenía el RCM en 2015 a los 3.500 de 2018), o el impulso de políticas novedosas a favor de la familia y nuestros más pequeños, con constantes proyectos para satisfacer a la amplia masa social que representan los hijos de socios. Hemos logrado recuperar el glamour y la elegancia de las fiestas veraniegas de antaño, que se han convertido en unas de las mejores de la capital, y las políticas en materia de recursos humanos han supuesto importantes ahorros presupuestarios e incentivado la productividad de los trabajadores del Club.

Creo sinceramente que el balance de los últimos años ha sido positivo y nunca antes ha estado el RCM tan cerca de los malagueños, con la concesión el pasado mes de septiembre de la mayor distinción que otorga el Ayuntamiento, la Medalla de la Ciudad en reconocimiento a una trayectoria colmada de éxitos deportivos que han contribuido a llevar el nombre de Málaga por todo el mundo.

Para garantizar el futuro nuestra directiva invertirá en la mejora de nuestras instalaciones en las sedes social y náutica y apoyará lo mejor que pueda a las secciones deportivas y sus entrenadores. No podemos compartir la filosofía de quienes han sugerido que únicamente conviene invertir en la sede náutica y no en las instalaciones del club social, alegando estar seguro de que la concesión administrativa de la sede social vencerá en 2027, incógnita que no es tan sencilla de despejar si nos atenemos a lo que expresa el propio título concesional de 1968, que fue otorgado por 99 años y teóricamente vencería en 2067, argumento éste que como inquilino es el que debería defender nuestro Club, sin posicionarse del lado del casero. La posibilidad de acometer la renovación de la actual concesión administrativa o, en su caso, valorar la adquisición de los 12.000 metros del Estado en los que se ubica nuestra sede social la efectuaremos tras estudiar bien las cosas y tras debatirlas serena y pausadamente con todos los socios, esperando que todo ello no sea utilizado como elemento para enturbiar la paz social que desde hace años preside nuestra noble institución.

La concesión administrativa nos obliga a invertir millones de euros en nuestra sede náutica, pero ello no es incompatible con apostar por el avance en la modernización de nuestra sede social, con independencia de la fecha de vencimiento de su concesión administrativa. Tenemos un claro ejemplo de nuestro compromiso en la terminación del primer edificio de la Marina y el inicio de las obras del segundo, que albergará la sede social, el restaurante y en sus bajos la actividad de vela ligera. Una cosa está clara: el futuro no puede paralizar ni condicionar la actividad y el crecimiento de la sede social del RCM, que debe seguir siendo una de las referencias deportivas de Málaga.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos