Cita en el SUR

Nos darán la cena

El año 2018 parece que vendrá cargado de victorias pírricas, que viene de Pirri

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

La estelada madrina recorrerá mañana las cenas de Nochebuena y en algún momento alguien sacará el tema de las elecciones catalanas. Sin duda el gran perdedor de la jornada del 21 de diciembre ha sido el Málaga. Coincidió el final del partido con el fin del escrutinio, ganaba Ciudadanos a la vez que ganaba Alavés, aunque para ambos será una victoria pírrica, pero victoria, pero pírrica. Los manuales de historia explican que pírrica viene de Pirro, rey de Epiro, pero ustedes y yo sabemos que viene de Pirri, jugador ceutí del Real Madrid, que jugó la final de la Recopa de Europa con 40 de fiebre y la clavícula rota, en 1971. En 1975 jugó la final de la Copa del Generalísimo, con poco Generalísimo ya por delante, también con la clavícula rota, qué hombros, hombre. En esta final metió un penalti y Del Bosque falló otro, a lo mejor dio en el palo, que era de madera, como los árboles del bosque. Pirri está casado con la actriz barcelonesa Sonia Bruno. Quizá si los jugadores madrileños siguieran casándose con actrices catalanas, y viceversa, el 'procés' seguiría, pero de forma más divertida. Su primera película fue 'Los atracadores', de Francisco Rovira, un apellido que nos suena. Rovira fue candidato al Oscar en dos oscarciones. No me pirra el fútbol, pero Pirri forma parte de la mitología de mi infancia, que son recuerdos de un paté de morcilla, como diría Machado, Antonio, más o menos. Yo, que en seguida me pongo nervioso, desayuno una leche machada, muy de hombre. Una mañana en Madrid, cuando sólo tenía 18 años, pedí en un bar una nube, y el amable camarero me dijo (si fuera malagueño diría «me espetó») «eso será en tu pueblo», y me sentí de pueblo, cuando mi ciudad es grande y hasta tiene un equipo en Primera División.

En las elecciones catalanas el PP ha fallado un penalti, que ha golpeado en el poste y el rebote se ha colado en propia puerta, como en el 'Mundial 78', aquel mítico tebeo de Mortadelo y Filemón. Rajoy debe de estar andando muy rápido entre los árboles anclados en Moncloa. En España además de tener a Rajoy tenemos a Restoy, que fue subgobernador del Banco de España y que ahora critica la falta de independencia, pero no teman: se refiere a algunos supervisores. La confusión de los nombres es universal, así el presidente peruano, al que le queda en el poder menos que al Franco de aquella final de más arriba, se llama Kuscynski, y el de Polonia se llama Duda. Lo que es seguro es que aquí tendremos un 2018 calentito, con la plantilla de Limasa preparada para la guerra, según se desprende de las palabras de algunos empleados que gritaron al alcalde en el último pleno. Ya nos veremos, le dijo uno, y que veríamos el susto cuando empiece la guerra. Las guerras llenan los campos de batallas de victorias pírricas. Y también de derrotas, más pírricas todavía. Por ver el lado positivo de todo esto: temas de conversación no nos van a faltar mañana. Que ustedes mañana cenen bien.

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