Repaso semanal

Dani Pérez se viene arriba gracias a las plusvalías

Dani Pérez, junto a malagueñas afectadas por el pago de las plusvalías al recibir una herencia./SUR
Dani Pérez, junto a malagueñas afectadas por el pago de las plusvalías al recibir una herencia. / SUR

El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento está capitalizando el anhelo vecinal de eliminar el pago de este tributo cuando se trate de herencias

Javier Recio
JAVIER RECIOMálaga

Quién le iba a decir a un socialista que su mejor tarjeta de presentación sería su lucha por suprimir un impuesto. Pues eso está pasando en Málaga. En concreto, en el Ayuntamiento de la capital. El portavoz del PSOE ha encontrado un filón en la que en teoría es la mina de los partidos de centroderecha. O lo era, porque el PP está dando muestras de que a la hora de la verdad aprieta a sus ciudadanos en determinados impuestos. En el que nos ocupa, el de plusvalías, tiene el tipo situado en el 29%, sólo un punto menos del máximo permitido por la ley. Los populares fueron y siguen siendo especialmente combativos con el de sucesiones, que gestiona la Junta, pero siguen sin dar el paso definitivo con el de plusvalías, que gestionan los ayuntamientos, en caso de herencias. Y es llamativo porque en el fondo se trata de lo mismo, de no castigar a los herederos. Tampoco anda especialmente espabilado Juan Cassá, de Ciudadanos, que representa a un partido liberal que en principio, o mejor dicho por principios, tendría que velar por que se toque lo menos posible el bolsillo de sus vecinos. Debería fijarse en sus compañeros de Rincón de la Victoria o de Nerja, que han obligado a los respectivos equipos de gobiernos de esas localidades (del PP y PSOE, respectivamente) a bonificarlos al 95%. Esa bandera en Málaga la está enarbolando, y muy bien por cierto, Dani Pérez. Se ha convertido en la cara política que quiere eliminar las plusvalías por herencia. Y a las claras, sin matices. Para todos los familiares directos con independencia del valor del inmueble. Ha dado voz a un par de malagueñas que habían sido 'castigadas' por el requisito de la convivencia, que finalmente han ganado la partida al recurrir. Los casos movidos y liderados por el socialista ya están apareciendo en las televisiones nacionales, donde Málaga y su ayuntamiento ya aparece como un municipio que castiga a los herederos. Pérez se está convirtiendo así en el adalid contra las plusvalías por las herencias. Cualquier candidato aspira a ser referencia en algo que beneficie al conjunto de los ciudadanos. Y esto lo es. Pérez empezó con mal pie al cometer un pifiazo cercano al ridículo con la capitalidad cultural. Pidió que Málaga se presentara para una fecha a la que no podía aspirar. Corrió demasiado en un asunto que además está más que demostrado que tiene muy poca repercusión más allá de la ciudad en cuestión. No es aventurado pensar que ni el propio Dani Pérez sabría decir qué ciudad celebra este año la capitalidad cultural. Reconozco humildemente que tampoco lo sabía (seguramente usted tampoco). Tras una consulta rápida y para saciar la curiosidad, entre otros del propio portavoz socialista, (en el caso que lea estas líneas) apuntaré que este año son dos las ciudades elegidas, la holandesa Leeuwarden y La Valeta, capital de Malta. Se equivocó gravemente, porque además era un error fácilmente evitable. Pagó la novatada. Pero ahora ha acertado, y de una manera notable. Baste como dato apuntar que el año pasado se presentaron en la capital unas 14.000 declaraciones relativas a las plusvalías por herencias. Han leído bien. De esas, sólo obtuvieron bonificaciones el 13% de los contribuyentes. O sea, que alrededor de 12.000 familias tuvieron que pasar por caja. Y eso en un solo año. Esto debe ayudar a entender por qué Dani Pérez, que quiere ser candidato y se cree que será el próximo alcalde, está encontrando tanto eco en este asunto. Y por qué se está viniendo arriba. Su carrera está experimentando una verdadera plusvalía.

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