El rayo verde

La convención sevillana

Lalia González
LALIA GONZÁLEZ

Recuerdo que se anunció que la convención nacional del Partido Popular se celebraría en Andalucía hace unos meses, dentro de una repentina afluencia de presencias de líderes nacionales aquí abajo, en apoyo de su presidente andaluz, Juanma Moreno. No hace tanto, pero parece un siglo. Se argumentaba que las andaluzas eran las primeras elecciones del calendario del 2019, incluso su posible adelanto, y que los 'tracking' internos apuntaban a una caída de la intención de voto popular, que agrandaba su diferencial con el PSOE andaluz ante el crecimiento de Ciudadanos. Todo ello adobado con un runrún interno, con picos destacados en algunas provincias, que cuestionaban al líder regional.

La convención, pues, parecía un acto más de la vida interna del PP, bastante anodino, con una clave básicamente andaluza, de apoyo sin fisuras a Moreno a fin de asegurarse un buen resultado en la comunidad.

Pero la cita sevillana del PP va a distar mucho de ser un cónclave más. Llega marcada por el escándalo de Cifuentes, que no se va a diluir como aquella polémica de la presidenta madrileña con su ataque a los 'subsidiados' andaluces, pero también por los intensos rumores de la sucesión de Mariano Rajoy y los nervios de un partido al que el futuro parece complicársele. Si cuando la convención se anunció el peligro de Ciudadanos solo apuntaba, ahora a cada nuevo sondeo que se conoce la mancha naranja en el mapa es más grande y la azul menor.

En este contexto, la lectura andaluza de la convención pierde primer plano, pero no dejará de ser interesante. Aunque pueda parecer que Génova le trae un regalo envenenado, una convulsa cita que se irá en el ruido de la corrupción del 'mastergate', chismes de pasilllos a ver qué tapado se vende mejor de cara al que parece cantado relevo de Rajoy, Moreno, anfitrión de los suyos, podrá lucir el apoyo general de un PP que no tiene más remedio que hacer demostración de fuerza, la mayor de su historia porque nunca se ha visto tan en peligro. Además, mientras el PP en otras comunidades cae a plomo, y véase el caso de Cataluña, aquí mantiene una indudable fortaleza.

Moreno, entre tanto, puede presentarse ante sus mayores con una apreciable renovación de cuadros y candidatos y una arriesgada maniobra de apoyo al documento de financiación del PSOE para alejar esa imagen interesada de 'antiandalucismo' y hasta puede acariciar la esperanza de que una coalición con Cs le llevaría a la presidencia de la Junta de Andalucía. Cosas más raras se han visto y al ritmo histérico e histriónico que va la política de este país, cualquier cosa puede pasar.

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