Ciudadanos y el ejército de Pancho Villa

REPASO GENERAL

Es difícil encontrar un grupo municipal de C’s que no esté peleado entre sí. En este partido muchos hacen la guerra por su cuenta

Javier Recio
JAVIER RECIOMálaga

Es difícil encontrar un grupo municipal de Ciudadanos que no esté peleado en los ayuntamientos de Málaga. Es un secreto a voces que Gonzalo Sichar y Juan Cassá no son precisamente buenos compañeros, aunque no se sabe muy bien si se pelean, más que porque se cruzan muy pocas palabras entre ellos. Sichar acaba de romper la disciplina de voto, según él, por un motivo de conciencia en un asunto relacionado con el CAC. Se comprende su postura, aunque hay que matizar que el problema no es de conciencia entendido como algo con trasfondo ideológico, sino por un tema personal, ya que se puso en duda su objetividad en relación al CAC. Se quiso quebrar su reputación, de ahí que se entienda su postura contraria a Fernando Francés, aunque en los asuntos públicos siempre hay que evitar las decisiones guiadas por las fobias o las filias, por muy duro y humano que sea. Sobre este tema, una apostilla. Francés debería hacérselo ver, porque es un hombre que levanta muchos recelos pese a que está constatado que es un buen gestor cultural. Las formas a veces no dejan de ver el fondo. Volviendo a C’s, se está demostrando que funciona como el ejército de Pancho Villa. Cada uno va a lo suyo y cada vez se hace más patente que muchos de los que se incorporaron a sus filas lo hicieron como una gran oportunidad para cambiar la vida… de ellos mismos, y no precisamente la de sus vecinos. Lograron su objetivo: un puesto de trabajo. No se ve un proyecto político detrás claramente definido. ¿De qué son? ¿De izquierda, de derecha, liberales, de centro o medio volante? Irene Rivera hace tiempo que voló de aquí, no sabemos si porque se ha acomodado en Madrid o porque sus compañeros de partido la han apartado y no quieren ni verla por la provincia, en la que difícilmente volverá a encontrar un hueco en las listas de Ciudadanos. Teresa Pardo, la cara provincial del partido, aunque a muchos no les gustaría que saliese de su Cártama natal, tampoco ha conseguido una legión de seguidores. Juan Carlos Maldonado, el alcalde de Mijas, también va a su aire y en su propia formación se le señala como un socialista de corazón que supo engancharse a la bandera naranja para pescar en las siempre revueltas aguas mijeñas. Pero ser, lo es. No se puede olvidar que meses antes se presentó a unas elecciones primarias que perdió para ir como candidato del PSOE al Ayuntamiento de Mijas que ahora dirige. Sin duda, lo que sí ha demostrado es que es uno de los más inteligentes de Ciudadanos, ya que siendo tercero ha conseguido gobernar con el apoyo del primero y del segundo. En Torremolinos andan a la gresca y en Nerja también, pues hay una división sobre si es conveniente o no presentar una moción de censura para devolver la alcaldía al PP. Se puede esperar de todo. Y ese es el principal problema de esta formación, que no se sabe muy bien a qué juega. Y eso, a la larga, se paga. Los partidos se tienen que visualizar como lo que son y no sobre quiénes son. El éxito de Ciudadanos se ha basado hasta el momento en una situación coyuntural de hastío contra la clase política dominante (PP y PSOE). Se subió a esa ola de indignación ciudadana. Pero después de la tempestad siempre vuelve la calma. Y es ahí donde parece que Ciudadanos no navega con un rumbo claro y determinado.

TRÁFICO

Ojo con el tema de las drogas

Esta semana se ha producido un terrible accidente en el término municipal de Torremolinos de tráfico que se ha saldado con tres fallecidos. Las víctimas, que se encontraban de vacaciones, iban en un taxi que fue embestido por un coche conducido por un guardia civil que dio positivo en el control de alcoholemia y en el de drogas. El agente ha sido encarcelado por causar este siniestro. Este periódico viene publicando una circunstancia que debe hacer reflexionar a las autoridades para atajar un problema creciente: el uso de las drogas en la vida cotidiana. No es raro contemplar cómo hay cantidad de conductores que van al volante fumándose un porro y que no dudan en coger el coche tras consumir cocaína. La mitad de los controles que realiza la Guardia Civil para detectar si un conductor ha tomado drogas da positivo. Y eso es una barbaridad. Se ha trabajado muy duro con campañas para concienciar contra el consumo de alcohol cuando se va a conducir. Ahora hay que hacer frente a esta nueva y peligrosa práctica. No debe perderse de vista que en los últimos accidentes de tráfico graves ocurridos en la provincia de Málaga la droga estaba presente entre los causantes de los mismos. El tema es realmente importante.

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