Cosas del cielo

HORIZONTES CERCANOS

El astrofísico malagueño AlbertoCastro-Tirado capitanea el proyecto ‘Universum Málaga’, presentado al alcalde esta semana.-Málaga tiene que recordar a PacoVera, porque él siempre se acordó de su tierra.-La Virgen de la Victoria ya tiene un grabado como mandan los cánones.-Pasión Vega canta Mediterráneo en Pedralbes a dúo con un ‘espontáneo’ llamado Serrat.

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Dijo una vez Picasso (al menos con testigos que lo contaron después) que una de las cosas que siempre recordaba de Málaga era el color de su cielo, definiéndolo como «diferente a todos los demás». El genio no vivió en malos sitios (aunque durante años sí que lo hizo de mala manera), por lo que tal afirmación adquiere un doble de valor amén del plus de quién lo decía. Este cielo color azul especial de Málaga ahora inunda todos los rincones durante un montón de horas (hasta el 23 de junio el día gana minutos sobre la noche) y puede estar mucho más cerca de todos nosotros si sale adelante el proyecto presentado en nombre de una docena de co-proponentes al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, por el conocido astrónomo y físico malagueño Alberto Castro-Tirado, uno de esos malagueños que asombran más fuera que dentro de nuestras fronteras, considerado y premiado en medio mundo, que como presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos Agustinos (cursó sus estudios en Los Olivos), respalda una ambicioso proyecto que a Málaga, en su eclosión internacional, le puede venir como glorioso remate. La junta directiva y varios antiguos alumnos agustinos de prestigio en sus campos, todos miembros de la asociación referida, muy preocupada por el deterioro, ya casi ruinoso, del Colegio San Agustín, buscaba soluciones a ese problema, y pensó que sus instalaciones podrían albergar el referido proyecto, denominado ‘Universum Málaga’, (subtitulado ‘La belleza de la tierra, el mar y el Cosmos’), que sería un espacio único que pretende ir más allá de un clásico museo de ciencias o de un parque temático. Es una nueva visión del mundo del turismo cultural conocido como ‘Tercera cultura’, acuñada por el británico John Brockmann, que aspira a superar la separación existente entre la cultura humanística y la cultura científica.

Este espacio buscaría «excitar la curiosidad innata del visitante, sorprenderle con lo que sabemos y desconocemos de nuestro Universo, cómo se formó nuestro planeta, el origen de la vida, la dinámica de especies que han existido, los océanos, los continentes y los tesoros mineralógicos que esconde», señala Alberto Castro-Tirado.

El espacio museístico (aquí tiene más validez que nunca el juego de palabras) tendría una serie de salas permanentes dispuestas a modo de viaje desde el tiempo y desde el espacio profundo al centro de la Tierra. El objetivo es que el visitante comprenda el mundo en el que vive, su historia, cómo se ha desarrollado la vida y su fragilidad. Desde el ‘Big Bang’ y origen del Universo, pasando por el origen de las estrellas y los planetas, el origen de la vida, etcétera, hasta la evolución humana y el futuro del Universo y de la Humanidad (que sería la última sala). Combinaría recursos tecnológicos y elementos propios que incluye una de las tres mejores colecciones de minerales y posiblemente otras de las mejores colección de meteoritos de España.

Este ambicioso proyecto tendría también un ‘planetario estelar en tiempo real’, para lo que se construiría una bóveda de unos ocho metros de diámetro que atraería a los visitantes de manera inmediata, con cabida para 55 personas. En él se proyectarían las imágenes obtenidas por la red de cámaras astronómicas ‘de todo el cielo’ CASANDRAs dispuestas en siete ubicaciones distintas del planeta, con la que se obtienen imágenes nocturnas cada minuto (el investigador principal de las mismas es el también el malagueño Castro-Tirado). Este observatorio haría la delicia de grandes y pequeños, pero también sería un gran elemento de atracción para la visita de grupos de alumnos de centros docentes: «No existe nada igual en otra ciudad del mundo», comenta el astrofísico malagueño, quien agrega que tras el anuncio de hace tan sólo unas semanas de que el Gobierno iba a activar la puesta en marcha de la Biblioteca de Málaga en San Agustín, «nosotros no queremos para nada interferir en esta noticia. En Universum llevamos mucho tiempo trabajando, y lo que pretendemos es que ese histórico edificio, tan querido para decenas de miles de malagueños no siga en el estado de abandono y ruina. Por ello, si se va a rehabilitar para la biblioteca, bendito sea, y buscaremos otro lugar para Universum Málaga, aunque San Agustín cumple todos los requisitos y nos parece ideal». El proyecto es una gozada, y para su realización se puede contar con ayudas internacionales, así como el apoyo decidido de alguna fundación con sede en Estados Unidos si se mantiene el enclave agustiniano, que incluso colaboraría en un proyecto que tendría repercusión internacional.

Sin duda Universum Málaga nos acercaría al cielo, el mismo que el miércoles abrió sus puertas de par en par para recibir a un malagueño que luchó y trabajó sin descanso por su tierra, Francisco Vera, cuyo fallecimiento conmocionó a amplios sectores de nuestra sociedad. Paco Vera (así lo llamaba todo el mundo, incluso los que no lo conocían) fue un hombre enamorado de su tierra y de su trabajo.Emprendedor, educado, cortés, discreto, siempre escuchó a todo el mundo y ayudó a no pocos. Gran colaborador y devoto de la Cofradía de Mena, su Cristo de la Buena Muerte (por cierto, lujo de homilía del sacerdote que ofició el funeral en San Gabriel, atestado de gente, el padre Francisco Aurioles), fue uno de los avalistas que posibilitó la adquisición de la sala Italcable, tan importante en el día a día de la cofradía, y siempre estuvo para cuando hizo falta. PacoVera luchaba por y presumía de Málaga, pero nunca pidió nada a cambio. Como tantos otros empresarios de su época, dio mucho más de lo que recibió, por eso sería justo que Málaga lo recordara para siempre (una calle, una plaza...), porque él siempre se acordó de su tierra. Descanse en paz quien nunca quiso una foto, ni pegó codazos para hacerse notar, pero que con su trabajo y su esfuerzo hizo mucho y bien.

Y en ese cielo donde estará PacoVera habrá podido admirar a la Patrona de Málaga, Virgen de la Victoria, que por fin ‘tiene’ un grabado en condiciones. MarianoVergara, responsable de Esirtu Group, advirtió un curioso hecho (bueno, curioso en cualquier sitio, aquí no...): Málaga solo tenía fotos y estampas de la Patrona, pero no había ningún grabado de Ella en condiciones, lo que es algo insólito pues en cualquier ciudad que se precie de importante existen buenos grabados de sus patronos (aquí, ni siquiera es fiesta en San Ciriaco y Santa Paula... Pregunten en Sevilla si se hiciera laborable San Fernando), «así que decidimos hacerlo nosotros, reiterando nuestro interés en hacer las cosas bien y engrandecer el patrimonio de la Iglesia de Málaga, labor que pocas veces es agradecida, pero que desde Esirtu vamos a seguir llevando a cabo», como refiere Vergara, quien no oculta su orgullo por el resultado final: «El grabado ya es una realidad y es una joya. La tirada ha sido de tan solo 75 ejemplares, numerados y sellados. El número 1 ha sido entregado al obispo de la diócesis, Jesús Catalá. La plancha es de Esirtu, con lo que nadie puede reproducirlo, y ha sido realizado, con todo el lujo del mundo, por una empresa especializada en el tema y de gran prestigio, ‘Bon a Tirer’, siendo la autora del grabado Ana Villén». Sin duda, el resultado es impresionante, una verdadera obra de arte sin posibilidad de reproducción. Los interesados la pueden adquirir en esirtu.com, en la tienda de la Catedral y en las propias oficinas de la empresa, calle Granada 23. Por fin la Patrona tiene un grabado en condiciones.

Y este cielo cielo mediterráneo del que estamos hablando bien que se emocionó el pasado sábado en la inauguración del conocido Festival de Pedralbes, con la malagueña Pasión Vega (acompañada de la israelí Noa) como protagonista. Su concierto fue una maravilla, pero el momento álgido fue cuando Joan Manuel Serrat, que asistía al concierto, subió al escenario e interpretó con ellas su celebérrimo ‘Mediterráneo’, en una noche que Pasión remató con esa ‘Malagueña’ que surgida de su voz suena a música cuasi celestial...

Disfruten de nuestro cielo, permitan que servidor lo haga igualmente, y que tenga a bien esperarnos un buen tiempo...

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