EL CAUTIVO ESTÁ EN LA CALLE

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

La vida se hace a base de tradiciones. Suele ocurrir que las tradiciones, con el paso del tiempo, se convierten en leyenda. La Semana Santa de Málaga es un compendio de ambas. Es tradición desde hace mucho tiempo en la Redacción de SUR, que cuando llegaba la Semana Santa, el 'grito' que servía para aligerar la entrega de páginas en medio de la vorágine que suele existir en torno al cierre del periódico era 'el Cautivo está en la calle'. Era una forma de decir que había que acelerar, que ya había procesiones y que daba tiempo de verlas, y, de camino, se cumplían los horarios de entrega que (ahora ya menos), en tiempos de la 'normalidad', o sea, cuando no existían tantos adelantos tecnológicos ni redes sociales ni fotos digitales ni nada de eso, era una verdadera heroicidad. 'El Cautivo está en la calle' servía para anunciar que iba a comenzar la Semana Santa y el equipo de los hermanos 'menores' bullía entre noticias, historias, tradiciones y leyendas. Hoy, más que nunca, ese grito se convierte en realidad en la mañana del Sábado de Pasión porque 'el Cautivo está en la calle' nos dice que ya está todo dispuesto para la semana más impactante en su conjunto de cuantas tiene el año, la santa semana que a Málaga le sienta de maravilla.

El Cautivo está en la calle en la mañana del Sábado de Pasión, y si la Trinidad se llena de gente venida de todos los puntos cardinales, porque el Señor de Málaga (Garrido dixit, hermano cómo te echo de menos en estos momentos de nazarenos, ilusiones, tronos y barroco) es de toda Málaga, del pueblo, y eso ni se puede negar ni se negociar. Nadie puede apropiarse el copyright del Cristo moreno de la túnica blanca que parece que anda, que además lo hace por encima de las multitudes que lo aclaman y admiran en una exposición de religiosidad y devoción popular que une a creyentes con los no creyentes, porque el milagro del Cautivo es que hace que incluso los que no siguen a la Iglesia se sientan identificados con la talla trinitaria, bendecida por las lágrimas humanas de gentes de toda condición social, pero sobre todo de una base popular inigualable.

'El Cautivo está en la calle', y en ese momento, en la Redacción de SUR la atmósfera cambia, se transmuta, y entonces, siguiendo la tradición 'rochediana' se suele quemar incienso y de vez en cuando alguien pone como música de fondo una de las múltiples marchas que acompañan a nuestras imágenes, que si las miras fijamente ahora ya en sus tronos, parece como si estuvieran nerviosas por salir a las calles para reencontrarse con los malagueños. La Pasión según Málaga (Alcántara dixit) tiene en esta tierra de María Santísima uno de sus mejores escenarios, y el Cautivo tiene en la Trinidad su hábitat natural, porque no se entiende al barrio sin su Señor, pero tampoco se entiende al Cautivo sin su barrio. Es la más perfecta compenetración que nadie puede diseñar, no hay mejor campaña de márketing que lo que ha supuesto para este barrio su protector, porque lo es, porque si hubiese faltado su estela, el barrio se habría desintegrado ya de una forma u otra. El fornido Jesús Cautivo ha aguantado sobre sus hombros a todo un barrio, y eso lo dice todo. Ahora más que nunca, la tradición se ha vuelto a escenificar en la Avenida del Doctor Marañón 48, porque, señores, el Cautivo ya está en la calle...

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos