Carta al desempleado malagueño

Desidia, desinterés, incapacidad en la gestión; intento encontrar una explicación ante el hecho de que el socialismo andaluz haga tan poco por los parados de nuestra tierra

Estimado familiar, amigo, compañero o conciudadano: si estás desempleado, estas palabras van para ti. Dedícame, por favor, unos minutos porque quiero hacerte partícipe de una disculpa, una denuncia y una esperanza.

Una disculpa desde mi posición como cargo público, como diputada autonómica y en nombre de mi partido como secretaria general del PP de Málaga, ante el hecho de que aún hay cientos de miles de andaluces que no habéis encontrado una oportunidad para reinsertaros laboralmente y de forma permanente. Tienes mi compromiso de que no cejaré en el empeño de que encuentres más pronto que tarde un trabajo; esa es mi promesa, compartida con todos los que forman parte del proyecto político que representa el PP andaluz.

Una denuncia, puesto que si bien se han creado cerca de 500.000 puestos de trabajo en el último año y volvemos a tasas de paro similares a las de 2008, en el caso de Andalucía seguimos siendo la peor comunidad autónoma de todo el país. Duele decirlo, pero es probable que si estuvieras en Madrid o en Galicia, seguramente ya habrías encontrado un empleo. ¿Qué es lo que ocurre para que nuestra región lidere las cifras de paro? ¿Por qué las crisis van y vienen y sin embargo aquí siempre estamos peor? En 1982 y en 2000 había menos paro que ahora en 2018. Es, desde luego, descorazonador.

Y ese desasosiego crece, estimado lector, cuando compruebo que el Gobierno socialista de Andalucía no hace todo lo posible para luchar contra esta situación. No pretendo enumerarte los mil y un motivos por los que creo que cuarenta años de socialismo han lastrado gravemente el crecimiento de nuestra tierra, porque esto es una carta y no un mitin; pero déjame que te cuente, brevemente, algo que he podido constatar hace tan solo unos días.

Como parlamentaria andaluza visité recientemente el centro Rafael Salinas, en Málaga capital, un edificio amplísimo que en 2011 albergaba a más de ochocientos alumnos que recibían cerca de cincuenta cursos de formación para el empleo. Hoy es un edificio fantasma, con apenas cuarenta alumnos terminando tres cursos iniciados en 2017 que terminaron en enero, y para el resto de 2018 no hay nada previsto. Para que te hagas una idea, allí hay aulas especializadas de todo tipo, desde mecánica hasta ortodoncia, pasando por los mejores equipamientos tecnológicos para aprender o mejorar en casi cualquier oficio. Me parece increíble que habiendo tantos parados, la Junta de Andalucía sea incapaz de retomar estos cursos de formación tan necesarios para que tú, y miles como tú, encontréis la oportunidad que tanto os merecéis.

Desidia, desinterés, incapacidad en la gestión; intento encontrar una explicación ante el hecho de que el socialismo andaluz haga tan poco por los parados de nuestra tierra. A buen seguro encontrarás testimonios parecidos al mío si preguntas en otros ayuntamientos de la provincia, que llevan meses peleándose con la Junta para poner en marcha los talleres de empleo. Te pongo un ejemplo: hay un ayuntamiento de tamaño mediano que quiere hacer un curso de formación sanitaria para el que necesita un especialista y una ambulancia. La Junta le ha dicho a este ayuntamiento que, para poder hacerlo, el especialista debe ser un empleado municipal y la ambulancia, propiedad del ayuntamiento. ¿En qué momento cree el PSOE que un ayuntamiento modesto tiene capacidad para formar a un especialista sanitario y comprar una ambulancia? Indignante.

Y por último, también quería hacerte partícipe de una esperanza, la que yo misma siento al creer que todo esto puede cambiar, que ya va siendo hora de que nos demos una oportunidad a nosotros mismos para prosperar. Permíteme en estas últimas líneas que sea algo menos objetiva, pero es que me puede el convencimiento de que con el PP andaluz a Andalucía le iría mucho mejor. Otra Andalucía es posible, una en la que, como se ha comprometido a hacer Juanma Moreno si llega a ser presidente, se pueden crear hasta 600.000 empleos en cuatro años. Entre esas 600.000 oportunidades estoy segura de que tú tendrás la tuya. Entonces, ni yo tendré que escribir esta carta ni tú tendrás que leerla.

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