LA CARRERA DE LOS SEGUNDOS PILOTOS

ENRIQUE GLÜCKMANN

El Gran Premio de Hungría es la última carrera antes del parón de vacaciones que la Fórmula 1 instauró hace diez años. El circuito de Hungaroring, a unos 20 kilómetros del centro de Budapest, es el tercero más corto y lento del Mundial, junto con Mónaco y Singapur, y por ello es crucial obtener la 'pole position' el sábado si se quiere tener posibilidades de subir al podio. Vettel y su Ferrari lo consiguieron y relegaron a la segunda posición a un Raikkonen que parece renacer de sus cenizas cada vez que se habla de renovaciones de contratos.

El finlandés hizo la carrera perfecta para que su compañero, con un coche con problemas desde el principio, se impusiera en una carrera que le permite irse de vacaciones con un colchón de puntos sobre su máximo rival, Hamilton, inimaginable a principio de año. Raikkonen tenía ritmo para haber ganado, pero las ordenes de equipo le convirtieron en el escudero perfecto. Se mantuvo segundo a la espera de si llegaba Hamilton -y poder frenarlo- para que Ferrari se hiciera con el doblete en un día donde los Mercedes carecían de la competitividad que tienen en otros circuitos de curvas rápidas, territorio donde los coches alemanes parecen imbatibles. Sin embargo, en pistas lentas, el mejor trabajo aerodinámico de Ferrari les hace encabezar el Mundial cuando parecía imposible.

En Mercedes aún siguen pensando que son muy superiores al resto y, así, ordenaron a Bottas dejarse pasar para dar la oportunidad a Hamilton de atacar a los Ferrari. Cuando el inglés vio que ello no era posible se dejó volver pasar por el finlandés en un gesto de caballerosidad, que ya no se ve en ningún deporte de competición extrema, pero todo el mundo espera que esos tres puntos que Hamilton ha cedido voluntariamente a su compañero no acaben costándole el titulo a final de año.

Por fin una alegría para los pilotos españoles. Alonso completó una carrera impecable. Se califico el séptimo; es decir, el primero de la 'segunda división', y terminó sexto, después de marcar la vuelta rápida con un coche que en circuitos lentos, donde el motor pasa a un segundo plano y las manos del piloto priman, saca el máximo de lo que tiene. Todo ello con su compañero Vandoorne también en los puntos. Parece que se empieza a ver luz al final del túnel donde está sumida Honda desde hace tres temporadas, aunque la llegada de los próximos grandes premios en circuitos rápidos pueden hacernos volver a la cruda realidad. Sainz estuvo también fenomenal, dentro de la Q3 de nuevo, y se clasificó noveno, con un coche con poco potencial y demostrándole a los responsables de Red Bull que, aunque esté en la Fórmula 1 por ellos, tiene calidad más que sobrada para estar en ella.

Y ya que hablamos de Red Bull, comentaré un par de cosas. Creo que podrían haber ganado en este circuito, pero la excesiva agresividad de Verstappen en esta ocasión les ha hecho perder una posibilidad real de victoria tras chocar con su compañero en la primera vuelta. Debo reconocer que me gusta el estilo del piloto holandés, pero los jefes de la bebida energética tienen mucho trabajo por delante para hacerle entender que para ganar primero hay que terminar la carrera y, para ello, hay que pasar la primera curva. Necesita madurar, algo fácil de decir y difícil de entender cuando se tienen sólo 18 años. ¡Hasta Bélgica!

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