Capital del deporte

La rotonda

José Miguel Aguilar
JOSÉ MIGUEL AGUILAR

A escasas fechas de que las calles iluminen la melancolía en este otoño sin lluvia y los escaparates de los comercios nos recuerden que hay una época del año en la cual la nostalgia se apodera de nuestros sentimientos, Málaga brillará con luz propia a nivel mundial con tres acontecimientos deportivos de primer nivel. Fútbol, baloncesto y balonmano acapararán todo el protagonismo con partidos internacionales que tendrán eco en medio planeta: la selección española, el Unicaja y el Rincón Fertilidad serán el espejo que reflejará la pujanza de una ciudad que en la última década no solo está de moda sino que está para gozarla lentamente.

Es verdad que faltará el club de La Rosaleda en esta terna de ilusiones compartidas y pasiones desatadas, pero ahí estará Isco como representante del alma malaguista para defender unos colores que se sienten muy pegaditos al corazón. El de Arroyo de la Miel vuelve a su tierra en un momento delicado, con el cuadro blanquiazul pasando por su peor momento de la última década, pero durante dos horas los malaguistas intentarán olvidarse de todo y centrarse en admirar a ese pequeño jugador encumbrado como el mejor centrocampista del momento que sostiene al doble campeón de Europa y lleva la magia por todos los campos de España.

Eso será mañana, porque antes Cártama se inundará de felicidad gracias a un equipo femenino que ve cumplido un sueño, el de debutar en el viejo continente a través de la Challenge Cup enfrentándose al Metalurg de Skopje, Macedonia. Después de todo el esfuerzo realizado y alejar los apuros económicos, el Rincón Fertilidad disputará su primer partido internacional (el domingo volverá a jugar, pero esta vez en Carranque). Otro hito en la trayectoria de Manuel Rincón, un mecenas al que un día habrá que hacerle el reconocimiento que merece. ¡Qué gran hombre!

Minutos después, el Unicaja proseguirá su camino en la Euroliga, pero no será un partido más: ni para Nedovic, que se enfrenta al equipo que le elevó a la gloria cuando siendo un niño descubrió su enorme talento, ni para los aficionados, ya que el Estrella Roja suele venir acompañado de seguidores que no dejan indiferente a nadie. La última vez que pisaron el Palacio de los Deportes Martín Carpena llevaron la congoja a las gradas donde las familias malagueñas acuden con sus hijos para disfrutar del deporte. Esperemos que esta vez no ocurra y sea un fin de semana deportivo pletórico para los que acudan a cualquiera de los recintos de la provincia en busca de entretenimiento.

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