EN LA CALLE DE "ENMEDIO"

FRANCISCO MOYANO

EL diecinueve de octubre volverá a ser el día grande de San Pedro Alcántara: la hermandad del Santo Patrón, constante a lo largo de la historia del pueblo, paseará por las calles originarias de la antigua colonia del Marqués del Duero, la imagen del santo bajo cuya protección y patronímico colocó el marqués a su &ldquocriatura&rdquo. Podría decirse que, en este caso, es la consecuencia de la importancia de llamarse Petronila de Alcántara: nombre de la madre de don Manuel Gutiérrez de la Concha, homenajeada por el hijo agradecido; no había sido fácil la vida de la ilustre dama. A las nueve de la mañana, la Iglesia Parroquial de San Pedro, acogerá la celebración de la Eucaristía, como tradicionalmente se ha venido haciendo, con asistencia masiva. A las once se celebrará la misa de la hermandad del Patrón y, a su finalización, el recorrido procesional, que cuenta con antecedentes registrados en el siglo XIX. La Feria de San Pedro cierra el ciclo festivo (amplio y variado) del término municipal de Marbella. Los sampedreños vivirán estos días en la calle porque desde siempre han sido muy participativos en cualquier acontecimiento que se organice. Lejos quedan los tiempos en que San Pedro era 'la Barriada' y se afirmaba que estaba constituido por tres calles (Marqués del Duero, La Gasca y Pizarro). Marqués del Duero siempre ha sido 'la calle Enmedio' (juntando ambas palabras). También resultan lejanos los momentos en que el núcleo urbano no ejercía influencia decisiva en la vida política del término municipal: actualmente, como es evidente, el partido OSP maneja a la perfección la sartén de la política marbellí y, con toda contundencia, 'pone y quita rey' (o'reina'). La llegada al Ayuntamiento con tres concejales en 2011 comenzaba a configurar un nuevo paisaje en la política local pero, con la mayoría absoluta popular gobernando (rara vez bien avenidos con la formación sampedreña), nada hacía presagiar el protagonismo decisivo que se plantearía cuatro años después. Demostrando que, a nivel ideológico, saben nadar en todo tipo de aguas, primero pusieron en el poder a la izquierda y a renglón seguido, con una sorprendente facilidad para cambiar de opinión, a la derecha, o al centro derecha, según se interprete. De forma que dos concejales, en un conjunto de 27, han tenido la llave de la gobernabilidad. Manuel Osorio, además de Concejal de Hacienda, es presidente del Partido y Rafael Piña vicepresidente, intercambiando los puestos con respecto a los orígenes. De manera no excesivamente beligerante, OSP apoya la segregación de San Pedro, vieja aspiración de un sector del pueblo sampedreño. En 2012, en plena falta de sintonía con el equipo de gobierno, manifestada en los plenos, Piña declaraba que 'la segregación sería la solución para los problemas de San Pedro'. Posiblemente podría distinguirse, a nivel de sentimientos, entre el 'sampedrismo', legítima consideración de sentirse sampedreño y marbellí y el 'independentismo sampedreño', representado durante mucho tiempo por el ISP de Manuel López, igualmente legítimo, con posibles argumentaciones históricas, al margen de la realidad de los tiempos que corren y de los intereses globales. Nunca San Pedro ha tenido tanto grado de autonomía como ahora, con un teniente alcalde, lo más parecido a un alcalde de facto y con cierta sensación extendida de que actualmente en el término municipal de Marbella actúan dos ayuntamientos. La aspiración de San Pedro Alcántara de contar con ayuntamiento propio no es algo que surgiera con la llegada de la democracia; en tiempos de la dictadura, cuando el peso demográfico de San Pedro era muy escaso, ya era una vindicación recurrente, aunque por razones obvias, rara vez se manifestaba públicamente. En ese sentido, los días uno y dos de junio de 1968, el diario 'Sol de España', medio que durante años tuvo su redacción y talleres en Marbella, publicó las dos entregas de una encuesta realizada en San Pedro, en la cual la gran mayoría de los encuestados se manifestaban favorables a la independencia de Marbella. Cierto que el periodista autor del trabajo, resaltaba las dificultades con las que se había encontrado para conseguir las opiniones y cómo muchos se manifestaban en privado pero se negaban a pronunciarse en público. De momento, una ciudad y un pueblo conviven en el mismo término municipal y el pueblo está de feria; que no falte el jolgorio.

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