Cita en el SUR

La cadena

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

Han detenido en California al torpe matrimonio Turpin, que no entendía mucho de planificación familiar. Los Turpin tienen trece hijos pero no los han detenido por eso sino porque además los tenían encadenados a sus camas. A mí algunas mañanas me encantaría que alguien me atase a la cama, siempre y cuando pasadas dos horas me soltase, claro. Las mañanas suelen llegar demasiado pronto y con este frío el mundo se vuelve más inhóspito todavía. Es recurrente comentar que las casas de Málaga no están preparadas para el frío pero es que es verdad. He estado en una casa de Suecia en pleno invierno con mangas cortas, y alguna columna la he escrito en mi casa de la Costa del Sol sin quitarme el anorak. Lo bueno de nuestro invierno es que la luz no nos abandona y las demasiado pocas veces que llueve enseguida escampa, entonces alguien rápidamente descorre el telón y volvemos al cielo azul y a esta claridad que da la vida. Las casas no se construyen del todo bien y el aislamiento no termina de aislar. En los grandes proyectos intervienen a menudo estudios de arquitectura de fuera que suponen que aquí siempre hace calor, olvidándose del frío y del viento. En la universidad hay facultades con pasillos exteriores donde el que no corre se vuela. Otras veces las reformas nos las hace el conocido de un amigo que cobra muy poco y no pide licencia de obras, olvidándonos de que como el albañil se caiga de la escalera y se rompa una costilla o cualquier otra cosilla podemos ir a la cárcel, donde cada vez quedan menos plazas. Hacienda ha detectado en Málaga 87.000 obras sin declarar. El frío que les habrá entrado a los propietarios al enterarse. Las irregularidades más habituales son el cierre de terrazas y convertir una casa de aperos en casa sin peros. Agua apenas cae, pero se espera una lluvia de multas que llenará las arcas de los ayuntamientos de toda la provincia.

La partidos políticos en España forman una familia que se asemeja en algo a los Turpin: muchos de sus hijos van a terminar encadenados. Los fabricantes de muebles se están forrando vendiendo banquillos para acusados que antes fueron grandes dirigentes. La sentencia del 'caso Palau' ha condenado al partido de Puigdemont y Mas a pagar 6,6 millones de euros por cobrar comisiones a cambio de asignación de obras públicas. Si colocamos uno detrás de otro los banquillos de los diferentes casos del PP formamos el AVE a La Meca. Todos tan adultos y actuaban como niños, como los trece hijos de los Turpin, que parecían tener menos años debido a la malnutrición. La policía creyó que el de 17 que escapó y les avisó tenía en realidad 10, y cuando fueron a la casa pensaron que los trece eran menores de edad, pero había hasta uno de 29. ¿Nadie notó que los niños llevaban diez años sin ir al cole? En la casa habrían hecho alguna reforma y el de la ferretería debería haberse extrañado de la compra de tantos metros de cadena. Nosotros, sin ir más lejos, no nos extrañamos de que en la política española por fin estén tirando de la cadena.

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