El botón

Rafael J. Pérez
RAFAEL J. PÉREZMálaga

Los profesionales que trabajan en la sanidad pública andaluza, por regla general, son extraordinarios. Personas vocacionadas, entregadas a su labor y de alta cualificación. Lástima que este alto nivel, del que goza la mayoría de los integrantes del sistema de salud pública en Andalucía y concretamente en Málaga, se topa frecuentemente con la falta de recursos al contar con presupuestos bajos. Andalucía es la que cuenta con un menor gasto per cápita por habitante (1.106 euros), la que dispone de un menor número de camas hospitalarias (2,49 por 1.000 habitantes) y la tercera con menos quirófanos. Puestas así las cosas y por muy voluntad que se tenga es difícil ofrecer una atención adecuada a las demandas reales de la población enferma.

No obstante y aunque la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública coloca en el año en curso al servicio sanitario pública andaluz el cuarto por la cola, solo superado en ese aspecto negativo por Cataluña, Valencia y Canarias, hay un servicio que presta una atención inmejorable: el Servicio de Teleasistencia de la Junta de Andalucía; un sistema de atención personalizada, de respuesta inmediata ante situaciones de emergencia o inseguridad, soledad y aislamiento, basado en las nuevas tecnologías de la comunicación, que permite a sus usuarios y usuarias mantener el contacto verbal a través de la línea telefónica: durante 24 horas todos los días del año, sin moverse de su domicilio y con sólo apretar un botón. Felicidades a quienes impulsaron y mantienen esta línea de atención en salud.

No se le puede poner un pero a la atención que los profesionales que trabajan en ella dispensan a nuestros enfermos y ancianos. Al menos a tenor de lo que percibe el usuario; usuario que por cierto hace menos uso del botón cuando Canal Sur Televisión programa a Juan y medio. Y es que la soledad supera a la obesidad como amenaza para la salud. Hay un porcentaje, casi la mitad de las personas que viven solas, que admite que viven así porque no le queda otro remedio y otro porcentaje significativo que viviendo acompañadas necesita de una atención médica inmediata llegado el caso. El botón, como así se le conoce por parte de la población, es servicio que atiende de manera impecable y educación exquisita. Es por ello por lo que conviene seguir cuidándolo y protegiéndolo profesional y presupuestariamente más allá de cualquier otro ajuste presupuestario.

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