Bellas nalgas

JOSÉ MANUEL SANJUÁN

SI usted decide viajar a Nápoles este verano (o en cualquier otra época, por supuesto) y además disfruta con el arte grecorromano, le recomiendo una visita al Museo Arqueológico Nacional (Piazza Museo Nazionale, 19) que exhibe, además de espléndidas piezas procedentes de los yacimientos de Pompeya y Herculano, la notable colección de antigüedades de Isabel de Farnesio, madre de Carlos III de Borbón. Pues bien, en la planta baja, junto al Jardín de las Fuentes, en la sala 25 se encuentra una escultura de mármol blanco, de 152 cm. de altura, copia de un original helenístico del siglo III a.C., y que suele pasar desapercibida al no ser tan conocida como sus hermanas la Venus de Médicis o la Afrodita de Milo. Se trata de la Afrodita 'kallipygia' (de las bellas nalgas) que alza su túnica para mostrar las suyas al espectador; homenaje comprensible porque los griegos las consideraban la parte más bella de la anatomía femenina, e incluso escritores como Ateneo o Alcifrón (siglo II d.C.) mencionan que las mujeres espartanas competían en concursos sobre la belleza de sus nalgas.

Esta cuestión, que puede parecer intrascendente, tiene plena vigencia en nuestros días ya que las nalgas, glúteos, trasero, posaderas o culo aún mantienen un enorme atractivo erótico, herencia de nuestros antepasados primitivos, filón que la moda y la publicidad no han dejado de explotar. Sin contar revistas ni televisión, para constatar este hecho acudimos de nuevo a los anuncios que florecen por las calles y plazas de nuestra ciudad (en realidad, en cualquier ciudad del mundo); como esa mampara publicitaria, justo enfrente de mi casa, donde una firma británica de ropa femenina mostraba a una chica en un escorzo muy voluptuoso, cuyo bañador menguaba con premura al final de la espalda.

Pero la prueba más evidente de esta (digámoslo de modo fino) 'externalización' de las nalgas ha sido la irrupción a escala planetaria, puesto que vivimos en una 'aldea global', del llamado bikini brasileño, prenda 'atractiva y de diseño sexy' que hace furor en muchas jovencitas (y no tan jovencitas). Según leo en una página web especializada en consejos y tendencias de moda femenina, estos bikinis 'son perfectos si tienes un trasero tonificado y firme, pero sirve igualmente si tienes un trasero redondo'. Lástima que no podamos preguntarle a nuestra querida Afrodita 'kallipygia', en razón de su infinita sabiduría y venerable longevidad, si alguna vez ha visto un culo que no fuese redondo.

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