LA ARDALES DE CATALUÑA

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La ciudad gerundense de Blanes llegó a tener censados más ardaleños que nativos Numerosos actos celebran su hermanamiento / Salvador Pendón presenta 'La palabra es mi camino' y el teatro de aquella ciudad vibra con el espectáculo 'Baúl', de Virginia Gámez / Las vivencias de Roberto Baños, pionero de la Costa del Sol e histórico director del Cuzco / Un nuevo aceite de Alameda / El corazón de Guadamuro le juega una mala pasada

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

En los años 40, un grupo de vecinos de Ardales, forzados por la necesidad de unos tiempos de mucha escasez, emigró en busca de una vida mejor a Cataluña, asentándose en la localidad de Blanes (Gerona). Como quiera que a muchos de ellos les fue bien la cosa, se produjo un 'efecto llamada' que llegó a ser tan importante que hubo una época que en la ciudad catalana había censados igual número de hijos nacidos en la localidad como ardaleños. En el censo de 1942, Ardales contaba con 5.820 vecinos, y en 9172 había sólo 2.200, como bien dice quien fue su alcalde durante muchos años y presidente de la Diputación, Salvador Pendón, «no es exagerado decir que la mayoría de los que faltaban en Ardales se habían ido a vivir a Blanes». Lo cierto es que Blanes fue bautizada en el pueblo como 'la Ardales de Cataluña', y en 1994, los dos municipios se hermanaron, y allí existe la 'Asociación de Ardaleños y Amigos de Ardales' con una importante actividad cultural, que todos los años aumenta considerablemente en el mes de febrero, coincidiendo con las vísperas del Día de Andalucía. El pasado viernes hubo un almuerzo de confraternidad entre ardaleños de Blanes y de Málaga, con asistencia de los alcaldes de los dos pueblos, Mario Ros (Blanes) y María del Mar González (Ardales). Por la tarde, en el Ayuntamiento, el máximo regidor de Blanes presentó el libro de Salvador Pendón 'La palabra es mi camino', que contó con la intervención del propio autor y de Paco Gutiérrez, quien recitó algunos de los versos incluidos en el libro. Los actos prosiguieron ayer, sábado, en el Teatro Municipal, con la puesta en escena del espectáculo 'Baúl', de Virginia Gámez, Andrés Cansino y Javier Tapia, que fue presentado por el referido Salvador Pendón, con un lleno total y un gran éxito.

Hoy, lógicamente, por el paso del tiempo, no hay más de centenar y medio de ardaleños residiendo en Blanes pero se multiplican por muchos los descendientes de emigrantes de la localidad del Guadalhorce que encontraron entonces su segunda casa (hoy al primera) en el rincón gerundense, que para siempre estará unido a Ardales, hasta el punto de que es 'la Ardales catalana'.

Uno de los pioneros del turismo en la Costa del Sol, Roberto Baños, ha aprovechado su experiencia para escribir un libro que será presentado en breve en Madrid. Nacido en tierras guipuzcoanas pero malagueño de adopción, durante muchos años Roberto Baños, uno de los 'padres' del turismo en la Costa del Sol, fue director del Hotel Cuzco en Madrid, establecimiento que se convirtió en el lugar elegido para hospedarse por los malagueños que iban a la capital de España para cualquier asunto, bien de negocio o de ocio. Baños ya fue director de hotel en la década de los 60, y durante 33 años, hasta el cambio de propiedad, fue el máximo responsable del mencionado Cuzco, en cuyo cargo cosechó importantes premios a su carrera profesional siendo elegido 'Mejor director de Hotel de España' en 1983, y distinguido con la Medalla de Plata al Mérito Turístico, y elegido como 'Gobernante de Honor ', a la vez que es miembro de honor de las 'Llaves de Oro' y socio fundador de la Asociación Emérita de Turismo y Hostelería de Andalucía.

Roberto aparece con su familia por la Costa del Sol en los comienzos de la eclosión turística malagueña, concretamente en Torremolinos en el año 1962 porque su padre era el jefe de cocina del hotel Costa del Sol, y comienza a trabajar en el Hotel Santa Clara (llamado entonces El Castillo del inglés) cuando tenía tan solo 33 habitaciones para fichar por el hotel Mare Nostrum, en Fuengirola, entonces el mas grande de la Costa. En 1963 se va a la mili a la Base Aérea de Málaga al tiempo que trabaja en los Apartamentos Welt-Ring Clubhaus de Torremolinos (precursores en España del 'timesharing' o tiempo compartido). A partir de ahí inicia su vinculación con la Costa del Sol oriental, ya que sus padres marchan a Torre del Mar y abren dos hostales. Poco después, Baños retorna a Madrid a trabajar en el Hotel Hilton (4 años) y más tarde en el Hotel Mindanao y después en El Tosalet, en Jávea, para retornar a Torremolinos al complejo Playamar en 1971, dirigiendo 21 edificios de 14 plantas cada uno de ellos. Tras una breve estancia en Gran Canaria como director del hotel Imperial Playa, regresó a Madrid al Hotel Cuzco, donde permaneció más de tres décadas años como director, marcando con su peculiar impronta el hotel, que llegó a ser uno de los más emblemáticos de la capital de España.

Con dos hijos viviendo en Málaga y Rincón y dos nietos nacidos en Málaga, su casa de retirado la tiene en Rincón de la Victoria (Torre de Benagalbón) a unos metros de la orilla del mar, donde a sus 75 años se dedica a escribir artículos y a analizar la situación del turismo español desde su propia experiencia y conocimiento. Fruto de todo ello es un libro que presentará próximamente, el 5 de marzo más concretamente, en el Hotel Novotel Center de Madrid (antes llamado Convención), y que ha titulado 'Un director de hotel. Anécdotas y disquisiciones', en el que recoge un buen montón de anécdotas y vivencias, y utiliza el término 'disquisiciones' para contar «cómo era la hostelería que me tocó vivir en los tres últimos decenios del pasado sigo». Baños incluye también en su libro dos artículos que publicó hace 24 años, «y que hoy, sorprendentemente, aún siguen vigentes. Ya verán que divertido...».

Roberto Baños conoce como pocos la realidad turística andaluza y malagueña, y sin duda es uno de los grandes mitos del sector. El libra, cargado de anécdotas (desde cómo se compró a un árbitro hasta el viejo cliente que eligió morir en su habitación de siempre...) pero también de reflexiones y experiencias profesionales.

Una nueva marca de aceite de oliva de Alameda ha salido al mercado de la mano de Jaime Delgado, quien en su nueva faceta profesional ha lanzado una nueva marca de la almazara Rioliva SL de Alameda, propiedad de la familia Navarro Álvarez, bajo el nombre de 'Esencia de olivo', aceite de oliva virgen extra de extracción en frío de la variedad hojiblanca de máxima calidad. En principio, la producción será para el mercado local y andaluz, si bien una buena parte se dedicará a la exportación, principalmente a Arabia Saudí, donde Jaime Delgado tiene importantes contactos comerciales y personales. 'Esencia de olivo' está dentro de la macromarca 'Sabor a Málaga' y entre sus proyectos está incluir la referida almazara Rioliva en el circuito de oleoturismo, así como en un «gran proyecto que va a ser noticia en toda España, y siempre con aceite de Alameda, una de las zonas que tiene los mejores olivos de España».

El enorme corazón que tiene nuestro compañero Antonio Guadamuro, historia viva de la radio en Málaga, le ha jugado una mala pasada. 'Guada', como es conocido por todos, se encuentra en la UCI de El Ángel por culpa de un infarto, del que pronto esperamos se recupere. A sus 78 años, el que fuera pregonero de la Semana Santa de Málaga en 2016, afronta su 'retransmisión' más delicada y difícil, pero seguro que como todas las demás, decenas y decenas de miles, saldrá triunfante de ella y pronto estará de nuevo a pleno rendimiento.

Con el deseo de su mejoría, a todos una feliz semana, cargada de salud y de buenas nuevas.

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