40 años de autonomía

Hacer balance de aquel 4 de diciembre de 1977 por la autonomía andaluza nos lleva a mirar al futuro y con carácter inmediato Andalucía debe entrar en la agenda del país y reclamar igualdad con las comunidades históricas

Cuarenta años han pasado desde aquel 4 de diciembre del 77 fecha que ha quedado grabada en la memoria de Andalucía. Día de reivindicación y de luto por el asesinato de Manuel José García Caparrós que hoy sería un 'histórico' de Comisiones Obreras de Málaga, y así debe ser considerado, recordado y reconocido Manuel por nuestra organización

En su persona están representadas la lucha de millones de andaluzas y andaluces que salieron ese día a la calle, un grito unánime contra el pasado de Andalucía, pidiendo una Andalucía libre de tanta miseria, libre de tanta pobreza, libre de tanta esclavitud donde la necesidad empujaba a romper familias enteras con una emigración durísima hacia otras regiones españolas u otros países europeos.

Rodeados de esperanza e ilusiones, pidiendo paz, para no mirar al pasado, se pidió justicia social, frente a unos poderes políticos que daban cobijo a la explotación en las empresas o en el campo. Ese era el sentimiento de ruptura con el pasado, que no con España ni con la humanidad.

Primero Plácido Fernández-Viagas, como presidente de la preautonomía de Andalucía en 1978 y más tarde el primer gobierno de una autonomía plena andaluza liderado por Rafael Escuredo recogió el guante de ese sentimiento y clamor expresado aquel 4 de diciembre. Una Andalucía por construir con un gobierno en el país dirigido también por andaluces, y con un estatuto 'pleno' en igualdad de condiciones con otras nacionalidades históricas.

En este contexto se propuso como medidas inmediatas de actuación el desarrollo institucional integrado en el conjunto del Estado e inclusivo dentro de nuestra comunidad, el desarrollo económico para reducir las cifras de paro tan alarmantes -como hoy en aquella década-, el desarrollo social para que las andaluzas y andaluces abandonaran de una vez unas condiciones de vida inmersas en la pobreza generalizada y en la exclusión social; y por último el desarrollo de la cultura andaluza, como señas de identidad exclusivas de un pueblo que ha ido incorporando, como ninguno, el paso de su historia a su presente.

Hoy CC OO, como muchas instituciones, partidos o asociaciones, hemos hecho y seguimos haciendo balance de estos 40 años, pero para nuestra organización hacer balance no significa negar el pasado ni anclarse a él. En este período el conjunto del país y Andalucía igualmente han realizado avances y niveles de derechos civiles, económicos y sociales nunca antes conocidos. Los avances jurídicos traducidos en derechos no han beneficiado por igual a la totalidad de la ciudadanía.

Para CC OO hacer balance de aquel 4 de diciembre por la autonomía andaluza nos lleva a mirar al futuro y con carácter inmediato Andalucía debe entrar en la agenda del país reclamando no sólo en igualdad con las comunidades históricas, sino con el conjunto del Estado reclamar los mismos derechos sociales, los mismos servicios o prestaciones públicas que nos equipare a toda la ciudadanía española en plano de igualdad.

El desarrollo del Estatuto de autonomía, 40 años después, no está completado. Por tanto aún no hemos alcanzado el máximo nivel de autogobierno que permite el texto constitucional en competencias y recursos necesarios, exigimos un modelo de financiación justo, equilibrado, transversal y equitativo que lleve a Andalucía, hoy, a la convergencia social, territorial y económica de las nacionalidades históricas reconocidas como nosotros.

Tras 40 años, el desempleo en nuestra comunidad ha pasado del 19,29% al 25,4%. Provincias como Sevilla o Málaga apenas mejoran su desempleo respecto a 1982, pero la situación económica vivida en otras provincias ha hecho crecer el desempleo de forma dramática al incrementar éste en 6%, 7%, 8% o 10% cuando no duplicando las cifras de paro de aquel entonces como ha sido en Jaén o Almería.

Hoy Andalucía cuenta con una brecha de pobreza del 32, 3%, lo que quiere decir que cada familia necesita aumentar sus ingresos en esa cantidad y el 41,7% de la ciudadanía se encuentra en riesgos de pobreza y exclusión social porcentaje muy superior (13,8%) de la media de España, contra esta crisis y estas políticas de ajustes que intentan ahogar el Estado de derecho, Andalucía se tiene que rebelar civilmente.

Hoy salir de esta situación social y económica requiere la misma unidad política y social que impulsó el inicio de nuestro 'autogobierno'. Liderar Andalucía no se hace sólo desde el gobierno de la comunidad, no es suficiente. Pero desde el gobierno andaluz se tiene que convocar a la sociedad civil: política, social y sindical para hacer un frente común por Andalucía y para Andalucía.

Porque nadie se puede apropiar de la memoria de Manuel José García Caparros como símbolo de la lucha por nuestro autogobierno, tampoco nadie, hoy, se puede apropiar en Andalucía de aquella pancarta que hoy necesitamos desplegar verde y blanca.

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