A LOS ANDALUCES, CATALANES Y DEMÁS ESPAÑOLES

Cualquier alteración sustancial de nuestro actual modelo territorial ha de contar con el apoyo, expresado ordenadamente y con respeto a las normas de convivencia que rigen en España, por todos los españoles, sin exclusión

UNIÓN CÍVICA DEL SUR DE ESPAÑA (CIVISUR)

Unión Cívica del Sur de España (CIVISUR), entidad ciudadana cuyo objetivo fundamental es tender puentes para el entendimiento y colaboración entre ciudadanos de distintas ciudades y de diversas ideas, ante la situación actual de España, manifiesta:

1.- Que, en su día, los ciudadanos de Andalucía y de Cataluña apoyaron, en ambos casos con altísimos porcentajes de votantes, la vigente Constitución Española, en la que se reconocía, indistintamente, el derecho a la autonomía de todas las nacionalidades y regiones que como tales se quisieran constituir, en el marco de la indisoluble unidad de la Nación española.

2.- Que, asimismo, y con el voto también de los andaluces, fue aceptada la posibilidad de que Cataluña, el País Vasco y Galicia accedieran a la autonomía con más celeridad y facilidad que otros territorios, por el hecho histórico de que habían disfrutado de regímenes autonómicos bajo la tutela de la Constitución de 1931. Andalucía no se encontraba en ese caso, pues no había podido aprobar su propio Estatuto por el estallido de la Guerra Civil, que quebró el proceso estatutario andaluz.

3.- Que, no obstante lo anterior, la ciudadanía andaluza, los partidos políticos andaluces, los Municipios, Diputaciones y la Junta Preautonómica de Andalucía, en el marco de la Constitución, con respeto a la legalidad y apoyados por amplísimos consensos sociales, institucionales y políticos, logramos acceder a la Autonomía, en las más elevadas condiciones institucionales y competenciales que la Constitución reconoce. A partir de ahí, con el paso del tiempo y gracias a acuerdos sucesivos de todos los partidos con representación en Congreso y Senado, ya fueran de ámbito nacional o fueran de carácter nacionalista, el modelo territorial actual se convirtió en la norma para todos los territorios de España.

4.- Que entendemos, sí, que ese modelo puede y debe ser perfeccionado, ya sea en términos que requieran una reforma constitucional, ya sea, en su caso, por medios de leyes singulares y tras los acuerdos necesarios. Pero entendemos, igualmente, que cualquier alteración sustancial de nuestro actual modelo territorial ha de contar con el apoyo, expresado ordenadamente y con respeto a las normas de convivencia que rigen en España, por todos los españoles, sin exclusión y sin generar quiebras institucionales ni violentar el derecho a la igualdad de toda la ciudadanía.

5.- Que nos sentimos íntimamente humillados, despreciados y violentados por los comportamientos y actitudes que estamos sufriendo en toda España, impulsados por responsables institucionales y sociales de Cataluña. No existe mayor humillación para la ciudadanía que la que deriva de la aniquilación del efecto protector de la legalidad que debe ampararnos; no hay mayor desprecio que el que se evidencia con la utilización prepotente, torticera y perjura de una posición de poder, pisoteando a la gente común y las leyes que se prometió defender y hacer cumplir; no hay, en fin, mayor violencia que la mentira utilizada como relato justificador de la quiebra de la democracia.

6.- Que, en consecuencia, apoyamos todas las actuaciones del Gobierno de la Nación, del Poder Judicial y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en defensa de la Constitución y en el marco de la legalidad vigente, dirigidas a la restauración del Orden Constitucional.

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