El agua, ¿irresponsabilidad compartida?

El agua, ¿irresponsabilidad compartida?

A la hora de decidir prioridades, creo que aunque la competencia sea del ministerio y de la Junta de Andalucía los conocedores más cercanos de los problemas son las empresas públicas que abastecen todo el litoral

Una vez más, la historia se repite, y en el tema del agua la ley del péndulo se aplica. Pasamos de estar enormemente preocupados a importarnos menos después de respirar profundamente con alivio. De la 'amenaza' con el decreto de sequía de la Junta de Andalucía a decir que ya no existe problema. En menos de un mes se han recogido en algunas zonas cerca de 500 mm (un milímetro de agua de lluvia equivale a un litro de agua por metro cuadrado) de precipitación acumulada, algo muy próximo a la media de aproximadamente 560 mm de los 12 meses del año hidrológico, dándose la circunstancia de que en algún momento La Concepción, o los pequeños embalses de sus cuencas adyacentes que alimentan su trasvases, se han visto obligados a verter -que no tirar- parte del agua embalsada. Pero como digo, la historia se repite, como se repiten los ciclos hidrológicos en periodos de cinco o siete años. Ya con los niveles actuales de agua, días pasados una autoridad autonómica manifestaba precisamente que con la construcción de un nuevo embalse de La Concepción, que casi triplicaría su capacidad actual (aproximadamente 61 hectómetros cúbicos), se resolvería el problema, pero que eso era competencia del Gobierno central; para que nos entendamos, que dependía de Madrid y no de Sevilla o lo que es lo mismo, pasar la pelota de un tejado a otro.

Pues miren ustedes, en el hipotético caso de que esa presa estuviera hecha a día de hoy, el problema no estaría resuelto. No habría más agua para la Axarquía, no se le podrían suministrar más de 200 litros por segundo a Málaga capital, que es lo que se puede suministrar hoy en día, y tampoco habría más agua para regar los frutos subtropicales. ¿Por qué? Pues porque no existen las correspondientes infraestructuras complementarias. La ampliación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Río Verde, ubicada junto a la desaladora en Marbella, está parada desde hace seis años y cada vez tendrá más problemas en verano para suministrar tan solo a los municipios de la Costa. Las tuberías que han de conducir el supuesto aumento del caudal tienen un diámetro insuficiente y existen tramos de algunos kilómetros funcionando desde 1969 -sí, mediados del siglo pasado- que no se ha sustituido y de vez en cuando se produce algún que otro reventón. Son varias las obras hidráulicas que hay proyectadas para mejorar, pero es cierto que el orden de prioridad no es el mismo. Si la presa de La Concepción, a pesar de las presequías en varias ocasiones, llega a verter agua, es porque se alimenta de las cuencas del Guadalmansa, Guadalmina y Guadaiza; si esto se refuerza con otro trasvase de la cabecera del Genal al Guadalmansa, casi seguro tendríamos garantizado el lleno en La Concepción, aunque su vaso es de 61 hectómetros cúbicos. Preferible es un vaso 'pequeño' siempre lleno por la teoría de vasos comunicantes que un gran vaso vacío (una presa nueva) si no llueve justamente en esa cuenca.

¿Esto quiere decir que no se haga una nueva presa? Pues no, pero la solución puede que sea más barata y más rápida de ejecutar. Además de La Concepción, en la Costa occidental existe una desaladora con capacidad para 20 hectómetros cúbicos al año que creo que mejorará su rendimiento con un reciente convenio entre la Mancomunidad de la Costa Occidental y el Ministerio de Medio Ambiente. Se dispone además, como recurso alternativo, otros 20 hectómetros cúbicos de agua reciclada para riegos de campos de golf. Por cierto, que se sigue sin utilizar agua reciclada de las depuradoras de Rincón de la Victoria y Torre del Mar, y ambas tienen próximos campos de golf y una zona regable. No me quiero extender más, pero sí les quiero transmitir que se conocen los problemas, existen proyectos técnicos para darle soluciones, y técnicos que llevan años trabajando en ello y que las administraciones deben estar para dar solución a los problemas y no para confundir al ciudadano, al que de nada le sirve saber si la culpa la tiene uno u otro. A la hora de decidir prioridades, creo que aunque la competencia sea del ministerio y de la Junta de Andalucía los conocedores más cercanos de los problemas son las empresas públicas que abastecen todo el litoral que depende de las dos mancomunidades, el Ayuntamiento de Málaga y la Diputación (en este caso para suministrar a municipios del interior). Son problemas comunes, que nos afectan a todos y que deben solucionarse con una responsabilidad compartida.

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