Diario Sur

LA ROTONDA

Málaga en el foco

Málaga en ebullición, Málaga en el escaparate, Málaga en el foco… Cualquier expresión es válida para lo que estamos viviendo esta semana frenética en la que Málaga tiene un hueco importante en los periódicos, en las noticias, en las conversaciones de bar y en las tertulias más o menos doctas. Empezando por Antonio Banderas y terminando por lo que ocurrirá en La Rosaleda, Málaga es protagonista indiscutible estos días. La renuncia del actor al proyecto del Astoria, en otra exclusiva de SUR, ha resultado impactante a nivel nacional por su afirmación de “trato humillante” en su ciudad natal.

Por otro lado, algunos medios de comunicación, sobre todo de Cataluña, ponen en duda la profesionalidad del Málaga en el partido de Liga que le enfrentará al Real Madrid y en el que está en juego el título. Eso no dejaría de ser anecdótico, en el deporte hay pocas cosas trascendentales, si no fuera porque la Liga lleva varias semanas con la tensión muy elevada ante la incertidumbre del resultado final y no se ha escuchado lo mismo de los equipos que se han enfrentado al Madrid o al Barcelona, ya sea el Eibar, que el domingo juega en el Camp Nou y puede arruinar las ilusiones culés, o el Las Palmas, última visita del conjunto azulgrana, o del Celta, que el pasado miércoles competió al máximo nivel frente al cuadro que entrena Zidane.

Aquí parece todo normal excepto el comportamiento del conjunto de Michel este domingo, pues se pone en cuestión sus ansias de vencer para que el título liguero vuele a Barcelona. Todo empezó con la excelente marcha del Málaga tras la contratación del entrenador madrileño y antigua figura madridista y de la capacidad goleadora de Sandro, que salió de la cantera del Barça y celebró el gol conseguido frente a Messi y compañía semanas atrás ante una afición enloquecida con el despliegue táctico del equipo de Martiricos. Ahora le exigen al delantero catalán que haga lo mismo, como si esa cuestión no se diera por hecho. Por la misma regla de tres, en el Eibar, que no he oído a nadie que diga que puede amargarle el encuentro al Barcelona, juega Adrián, futuro jugador del Málaga e hijo de Míchel, entrenador del equipo blanquiazul. Me enerva que se dude de este Málaga que está asombrando a propios y extraños y sembrando mucha ilusión cara a la próxima temporada. Porque todo es más fácil de lo que parece: tras 38 jornadas la Liga no se pierde o se gana en un campo concreto o frente a un rival determinado, pues no en vano, se dice que es el campeonato de la regularidad y se termina llevando el título el que lo demuestra a lo largo de nueve meses. Así de sencillo. Si el Madrid gana o empata en La Rosaleda será por sus propios méritos, no por los deméritos del Málaga. Faltaría más.

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