REPASO SEMANAL

Banderas desata el 'envidiómetro'

Parece mentira que Antonio Banderas haga lo que está haciendo: intentar hacer un proyecto en Málaga. Se acaba de convertir en carne de cañón. Ya estará sintiendo los primeros perdigonazos. Y además ha cometido el error de aliarse con el arquitecto Pepe Seguí, otro triunfador en su profesión. ¿Dos tíos de éxito juntos? ¿Y en Málaga? ¿Qué se habrán creído? ¡Qué osados! Como buen malaguita que es, tendría que prever que le iba a pasar esto. Que se iba a disparar el envidiómetro. Sólo faltaba la chispa para ello. Llevaba años haciendo méritos. A saber: ha triunfado en el mundo como actor, ha desarrollado su carrera en Hollywood, ha recibido innumerables premios. Se ha venido a vivir a la capital a un ático espectacular en la calle Alcazabilla. Y para colmo habla bien de Málaga siempre. No es un 'reventaor'. No se calibra lo bastante en la capital cuánto valdría una campaña de este tipo. Que una persona de fama mundial esté hablando bien constantemente de una ciudad. Es cierto que sarna con gusto no pica y que es lo que se espera por otra parte de un malagueño que profesa a los cuatro vientos que ama su ciudad. Como es el caso, lo cual no impide que se le agradezca, lo que hace la mayoría de los ciudadanos de la capital. Banderas, le pese a quien le pese, es un hombre que cae bien aquí. Pero ha tenido otro &lsquodesliz&rsquo: ha hablado bien del alcalde, algo que por otra parte no debería parecer extraño, porque De la Torre tiene un importante respaldo general, como lo demuestran las elecciones que ha ido ganando. La mejora que ha experimentado Málaga bajo su mandato es algo que salta a la vista, incluso para los que padezcan una profunda miopía política. Con ese cóctel, lo normal en Málaga es que ocurra lo que está ocurriendo, que se abra la veda contra el actor, que hasta el momento no ha dicho ni ha hecho nada que pueda considerarse ilegal. El intérprete ya se había embarcado en negocios en la provincia. Algunos le habrán ido bien y otros mal. Ni lo sé, ni me interesa. Ojalá que le vayan bien, como a todo el mundo que toma una iniciativa. Ahora se ha interesado por el Astoria, ese viejo cine que acumula años de abandono. Por supuesto que hay que pedir que el proceso sea legal, aunque eso es una obviedad. ¿Quién puede defender que se cometa una ilegalidad? Ha sido el alcalde el que ha planteado elaborar un pliego de condiciones para el Astoria basado en el proyecto de Seguí y Banderas, lo cual no es tampoco nada descabellado, porque ha sido el ganador del concurso de ideas. Es cierto que no es vinculante para la concesión, pero también lo es que no es obligatorio desecharlo, como parecen desear algunos. Si gusta el fallo del jurado es normal que el Ayuntamiento de Málaga apueste por el mismo, permitiendo, eso sí la concurrencia del que lo desee. Pero ya nada vale para muchos. Están cegados por los 'méritos' que ha ido acumulando por el artista durante su carrera. ¡Ay Antonio! Como se dice por aquí, en el fondo la culpa es tuya. ¿Para qué te metes en nada?...

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