A lo Panenka

El Málaga de Marcelo Romero sigue sin arrancar. Después de diez partidos con el nuevo técnico, que son todos los que se han disputado en el nuevo año, el equipo blanquiazul sólo ha sumado un triunfo (y dos empates). La escasa pujanza de los tres últimos clasificados mantienen al conjunto de Martiricos con cierta distancia con el descenso, pero poco a poco van cambiando sus perspectivas. Ahora todo se ha vuelto negro en el campo. La ambición va bajando con el paso de las jornadas y la dinámica es ya preocupante. La situación no es crítica, pero tampoco augura una cambio de rumbo que pueda resultar esperanzador. Los rivales siguen ganando al Málaga sin hacer grandes alardes. Al margen de las actuaciones arbitrales, en muchos casos contrarias a los malaguistas, el equipo de Romero ha perdido algunos encuentros sin que el contrario tenga que llegar a exhibirse para sumar los tres puntos.

Los vaivenes de los futbolistas llegan a confundir. Cuando un equipo no suma puntos los entrenadores suelen hacer variaciones destacadas, pero en el Málaga está ocurriendo muchas veces. En el choque de ayer, por ejemplo, se quedó fuera de la convocatoria al final Santos, que era el delantero titular al llegar Romero al banquillo. Y tampoco jugó José Rodríguez, reciente fichaje y titular en los últimos encuentros. Ni Chory Castro. Pero estos cambios tampoco dieron los resultados buscados.

Los 'Zipi y Zape' de Málaga, en el once titular. Los dos extremos que parecían llamados a ocupar las plazas titulares en las bandas del equipo blanquiazul ocuparon ayer en Bilbao sus posiciones naturales en una temporada en la que ninguno de los dos tuvo continuidad por distintas circunstancias. Y tampoco brillaron en San Mamés. Además de sus cualidades futbolísticas, ambos calaron muy dentro de la afición malagueña por su simpatía, como demostraron en su presentación conjunta como nuevos futbolistas del equipo. Jugaron como titulares, pero...

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