Diario Sur

LA ROTONDA

El legado de José Carlos

Quién lo hubiera dicho, José Carlos. No hace tanto de aquellos días, cuando un puñado escaso de voluntarios, al que casi todo el mundo tomaba por locos, andaba por las cunetas de las carreteras, de madrugada, lloviendo a mares o en la mismísima Nochebuena, para salvar la vida de un perrillo atropellado. La de meses que pasaste durmiendo en el coche, en la puerta del viejo lodazal que pasaba por refugio en Los Asperones, para evitar que pudieran entrar a hacerles daño, que se los llevaran como sparrings para las peleas. Te llevaste algún susto por denunciar este tipo de prácticas, que por desgracia todavía ocurren.

Fíjate ahora, sólo han pasado siete años desde tu adiós y Málaga ha pasado de ser aquella tierra hostil para los indefensos a convertirse en una referencia de los derechos de los animales a nivel nacional. Ha sido un joven diputado malagueño de Ciudadanos, Guillermo Díaz, el primero en subirse a la tribuna de oradores del Congreso para pedir a sus señorías la modificación del artículo decimonónico del Código Civil, de manera que los animales de compañía dejen de considerarse como cosas. Se aprobó por unanimidad y las consecuencias legales de este cambio serán tremendas, pues abre la vía a una protección de los seres sintientes muy superior a la que tienen ahora, que todavía es, por desgracia, ridícula. En adelante, no podrán ser tratados como trastos que se pueden comprar, usar, robar y tirar sin pudor, como ocurre en casi toda Europa. Ya está bien, a estas alturas del siglo XXI.

Ha tenido que ser en Málaga donde se produzca la primera condena ejemplar en un caso de exterminio y maltrato masivo, a la presidenta de Parque Animal de Torremolinos, donde un juez ha demostrado toda la sensibilidad social y procesal que antaño muy pocos tenían. ¡Incluso el magistrado ha llegado a pedir leyes más duras! Le han caído tres años y nueve meses de cárcel, la mayor parte por falsificación, pero todo se andará. También el Colegio de Abogados de la provincia está considerado una referencia en el estudio y la mejora de las leyes de protección en España. Casi a diario la Policía detiene (sí, has escuchado bien, detiene) a salvajes por este motivo. En tus tiempos eso todavía era inimaginable.

La Protectora que lleva tu nombre, que dirige magistralmente Carmen Manzano, tiene hoy una sede a la altura de las necesidades, la ayuda del Ayuntamiento y centenares de voluntarios y socios, que son plenamente conscientes de que la guerra no se ganará hasta que el Refugio ya no sea necesario, pero donde los peludillos sin suerte encuentran un mañana.

Amigo José Carlos Cabra, presidente perpetuo de la Prote, este es el legado de tu ejemplo, y sé que desde el Arco Irís, rodeado de tu manada más fiel, sigues inspirando los pasos de esta nueva Málaga animalista.