Diario Sur

A lo Panenka

La alarmante falta de acierto rememora los habituales comentarios ya pasados sobre la necesidad de contar con más calidad. El ataque del Málaga no ha cambiado nada tras el mercado invernal, ya que Peñaranda ni siquiera está siendo convocado. A la espera de que se recupere Sandro, máximo realizador, el gol malaguista sigue en las mismas manos que meses atrás. La mala fortuna, que existió de una forma abundante, tiene un límite que se rebasó ante el Espanyol. La falta de acierto, de esta manera, se puede extender a otros aspectos del juego de un Málaga que, sin percibirse claramente en la clasificación, está en una dinámica negativa.

Y Romero pudo arriesgar de una forma clara al final. Los cambios pudieron aportar mucho más que la presencia de Duda para buscar acciones a balón parado. Las entradas de delantero por delantero y extremo por extremo dejaN siempre en el aire la opción de mejorar tácticamente, salvo la frecura de un futbolista descansado. Por debajo en el marcador, el Málaga debió acabar el partido, al menos, con los dos delanteros, al margen de que la eficacia de ambos fuese muy escasa en el choque.

Los problemas defensivos, solucionados de un plumazo. Es cierto que el Espanyol no necesitó trenzar más el juego ni intensificar su trabajo, ya que la ventaja en el marcador le permitía reaccionar a ráfagas en ataque, aunque empleándose en defensa. Pero por segundo partido seguido, el Málaga no sufrió en su zaga (el gol llegó de un lanzamiento lejano que sorprendió a Kameni). En este capítulo los progresos son evidentes y muy acertados, como se puede observar. Un problema solucionado.

En cuanto al once, con la ausencia de José Rodríguez, la presencia de Ontiveros se puede considerar una gran sorpresa. Con Keko recuperado y con una plantilla ya amplia, pese a las lesiones, parecía que Romero iba a olvidarse un poco de los canteranos, pero no fue así. El marbellí tuvo un gran protagonismo, aunque sus centros y su juego no fueron aprovechados. El mensaje del técnico con la utilización del filial queda claro.