Diario Sur

A LO PANENKA

La pareja de centrales de hace unos meses en el filial, titular anoche en el Málaga. La presencia de Luis y Mikel (del segundo equipo la campaña anterior, y que cumplieron en el choque de ayer) en el once inicial ante la Real fue una buena noticia, ya que supone una progresión muy atractiva para dos jugadores pertenecientes a la cantera (el venezolano ya plenamente incorporado a la primera plantilla), pero también evidenció otras novedades o carencias muy negativas: muchas lesiones en la defensa y la escasa confianza en una de las incorporaciones más importantes de la temporada, la del central Llorente, que se quedó por segunda semana consecutiva en el banquillo (en Vigo jugó tras la lesión de Torres). Malas sensaciones.

Cambios que no dieron resultado. El primer partido del Málaga con Marcelo Romero al frente en La Rosaleda tuvo algunas novedades destacadas en el once, pero, como en el anterior encuentro, no sirvieron para sumar puntos al final. La apuesta ofensiva de Romero al dejar en el banquillo a Recio para que acompañaran a Camacho en el centro del campo Pablo o Duda restó consistencia al equipo, que acabó sin ofrecer al final una de las mejores virtudes observadas en el choque de Balaídos: la presión en todas las líneas, pero sobre todo en el centro del campo. Frustrante partido del Málaga ante su afición.

La lesión de Sandro carga de sentido el fichaje de Peñaranda. Lo peor de ayer en La Rosaleda, al margen de la derrota, se centró en la lesión del jugador más determinante del Málaga esta campaña, el goleador Sandro. La ausencia del delantero, de esta forma, dejaba el ataque con tan sólo a Santos, además de los cantearnos (aunque uno de ellos, En-Nesyri, está en la Copa África). La presencia ahora de Peñaranda ofrece una mayor tranquilidad, aunque el venezolano sea un joven con proyección que está cedido sin opción de compra.