Diario Sur

OJO DE HALCÓN

TOCA HILAR FINO

La prolongada baja de Kuzmanovic (en torno a cuatro meses) obligará al Málaga a hilar fino en el mercado invernal. Y encima con poco dinero. A Arnau le va a tocar ingeniárselas para tratar de reforzar el equipo en tres zonas: el eje de la defensa, el centro del campo y la delantera. No es cuestión sólo de que no sobren precisamente los euros o de que el tope salarial permita un escaso margen de maniobra. Es más, el gran problema no es acertar, sino la relevancia de las posiciones a cubrir, nada menos que la columna vertebral. En septiembre, antes de que la plaga de bajas dejara a Juande como el entrenador con menos efectivos de la historia del club, ya advertí de que sin un delantero centro de nivel medio-alto es casi imposible colarse en Europa. Y a mí no me lo parecen ni Santos ni Sandro ni En-Nesyri (tampoco Charles en la élite). Pero entiendo que a estas alturas el debate se centre en si la prioridad debe ser reforzar la cobertura o incluso el corazón del equipo. Atrás Weligton trata de volver, pero no debe descartarse incluso que deba pasar de nuevo por el quirófano; Koné no ofrece la más mínima seguridad, Llorente es de momento demasiado vulnerable y Mikel es, también de momento, poco contundente. Confieso que ni siquiera en la temporada del descanso había sentido tanto pánico cuando el balón llegaba a la defensa malaguista. También es cierto que la falta de firmeza de los medios centro pasa factura a los centrales. Es de desear que Camacho, Recio y Pablo mejoren considerablemente, porque en esta faceta no han brillado. La pelota está en el tejado de Arnau, que debe decidir entre sacarla jugada ('combinar' con el entrenador) o enviarla lejos para ver lo que sale (decantarse él y sólo él por la mejor opción). El mercado y la economía no están para grandes objetivos y habrá que soñar con que el director deportivo acierte con 'otro Chory'. Juegue donde juegue.