Diario Sur

PATIO DE BUTACAS

CAZA DE BRUJAS

Tengo el móvil saturado de mensajes sobre Fernando Trueba. Pocos a favor -ninguno diría yo- y muchos en contra. Hasta me han mandado un vídeo de un informativo que retrata a un tipo que, básicamente, se aprovecha de los españoles porque, como todos los del cine, es un subvencionado. Y encima es un charlatán que reniega de su patria. Da igual que Trueba sea un cineasta con talento. Da igual el Oscar por 'Belle epoque'. Da igual que esta secuela de 'La niña de tus ojos', 'La reina de España', resulte cinéfila y entretenida. Da igual que nos hable con oficio de una época histórica de nuestro país. Da igual que lo haga con un elenco de actores tan carismáticos como divertidos. Da igual que una pletórica Penélope Cruz sea a la vez Imperio Argentina, Sara Montiel y Sofía Loren. Da igual todo porque lo que menos importa en esta polémica es la película. Lo relevante es el boicot al cineasta por unas palabras que dijo hace más de un año y que es un capítulo más de ese sentimiento anticine español que ha dejado de ser tendencia para convertirse en corriente de pensamiento. Como ese otro linchamiento al cava que en pocos días se reactivará con una nueva campaña en la que lo anticatalán será más fuerte que cualquier sentimiento navideño.

No sé si dedicarse sistemáticamente a estar en contra de algo o alguien quita años de vida, pero seguro que por lo menos la malgasta. Cuando en su momento leí las declaraciones de Trueba pensé lo que casi todo el mundo -se ha pasado-, pero después vi las imágenes de su intervención y el tono de coña era evidente. Pero aunque lo dijera en serio, sus palabras tuvieron un recorrido limitado entonces. Lo perverso es recuperar ahora algunos cortes de aquel parlamento y desatar un linchamiento público contra una película que, paradójicamente, está sufriendo el macarthismo y la caza de brujas de la que se habla precisamente en el filme. Aunque los que se alegran de su fracaso por el boicot no han mirado los números. En la taquilla anda ya cerca del millón de euros gracias a la campaña de promoción desatada por este complot. Y los que hemos visto 'La reina de España' nos hemos llevado a casa una sonrisa, el mejor antídoto para este innecesario drama.