Diario Sur

FUERA DE PISTA

Por fin Rosberg

El Mundial de Fórmula 1 concluye desde hace ya varios años en el circuito de Yas Marina, en el emirato de Abu Dabi, desde que Bernie Ecclestone decidió por motivos económicos quitar ese honor a Brasil. Realmente el trazado no es nada del otro mundo, pero el marco donde se encuentra es digno de una película por su espectacularidad, además de la hora a la que se disputa la carrera, que es otro aliciente pues empieza con luz natural y termina casi de noche en medio de una iluminación espectacular.

Realmente este año ha sido una de las carreras más emocionantes que hemos visto, si descontamos la de 2010, cuando Fernando Alonso perdió el titulo por un error de estrategia de Ferrari. Hamilton no dependía de sí mismo y ello lo hipotecaba desde el inicio, pues desde los primeros entrenos se mostró intratable dominando cada sesión, haciéndose con la 'pole position' de forma rotunda. Sin embargo, el inglés ha pagado aquí sus 'despistes' de mitad de temporada, pues no le valía solamente ganar, sino que además necesitaba que Nico Rosberg no terminara tras él. Y eso el alemán lo hizo a la perfección, a pesar de que Hamilton en esta ocasión utilizó todas las artes legales para tratar de complicarle la carrera a su compañero de equipo. Ralentizó la prueba al máximo, para tratar de que competidores menos rápidos se sumaran a la lucha y pusieran a Rosberg en apuros a final de carrera, pero el alemán se mostró decidido y, sobre todo, psicológicamente muy fuerte, demostrando a todo el mundo, a mí incluido, que no va a ser ya el eterno segundón que todos veíamos en él.

Nadie duda de que Lewis Hamilton es uno de los pilotos más rápidos de la historia, pero tampoco se le puede quitar el mérito a Rosberg de haberle arrebatado este Mundial, pues el tesón y la fortaleza psíquica lo han hecho merecedor de ello, aun sin ser el mejor.

Nico pasa a ser el segundo campeón del mundo de Fórmula 1 con un padre también campeón, junto con Damon Hill, pero con una diferencia: su padre ganó el Mundial de 1982 tras adjudicarse una única victoria en un gran premio, y su hijo ha ganado en nueve ocasiones este año, ante un rival de la talla de Lewis Hamilton. No obstante, sigo pensando que el título lo ha perdido el inglés en vez de ganarlo Rosberg.

El tercer puesto de Vettel salva los muebles de Ferrari en un equipo a la deriva, sin un diseñador de reconocido prestigio con capacidad de hacer un coche que pueda plantar cara a los todopoderosos Mercedes el año que viene, y más aun cuando el reglamento cambia de forma radical. Los italianos han despedido a casi todo el personal británico de prestigio que se contrató durante la era de Alonso, y han perdido el subcampeonato de constructores ante Red Bull, que, con un piloto estrella como Max Verstappen, parecen ser los únicos con capacidad de presentar batalla a los coches plateados.

Por otra parte, me gustaría pensar que Honda dará a McLaren un motor muy mejorado para la próxima temporada, pero debo reconocer que la última escudería aún estará a años luz de los alemanes y que el cese fulminante de Ron Dennis, el jefe de toda la vida, puede también pasarle factura. Al final todo dependerá de la imaginación de los técnicos de los distintos equipos en interpretar un reglamento confuso y con múltiples líneas rojas que los mejores ingenieros del planeta tratan de sortear.

Hasta Australia 2017.