Diario Sur

DESDE EL SUR

La propaganda sanitaria ya no cuela

Esta vez el problema no se arregla con la propaganda. No cuela. La Junta de Andalucía se ha puesto las pilas para intentar contrarrestar el clamor ciudadano que hay contra el funcionamiento de la sanidad. Está intentando desviar la atención y presentar lo que es un problema real como una pelea política, en otra pinza del PP con Podemos. No cuela. Y eso que posiblemente sea verdad que los populares y la coalición de izquierdas se estén moviendo más por motivaciones de desgaste político que por el interés de los ciudadanos. Han mordido un bocado muy apetitoso para provocar dolores de cabeza en Susana Díaz, que quería utilizar la sanidad pública andaluza como una de sus cartas de presentación en sus aspiraciones nacionales. Pero ya no va a colar. Quién se atreve a presumir de un sistema que saca a la calle a miles de andaluces para protestar. En Málaga, desde el PSOE se apunta que en los últimos 25 años se han abierto 5 hospitales. Que miente quien diga lo contrario, como hace el PP. Pero tampoco cuela. Desde el 1993, cuando efectivamente sí hubo una gran mejora de camas hospitalarias con la apertura del Hospital de la Costa del Sol, prácticamente no se ha avanzado en nada. Salvo en las 48 camas del chare (que ahora llaman hospitales, por eso de confundir) de Benalmádena, que por cierto fue construido y pagado por Bolín, no se han ganado más plazas. Los nuevos hospitales de Antequera y Ronda (por abrir aún) son sendos traslados de los que habían antes. El de Cártama ha llegado con casi una década de retraso y hasta el momento se ha inaugurado sin tener una cama disponible. Lo que sí ha crecido de manera considerable ha sido la población. En concreto en medio millón de habitantes. Se apunta que ahora las nuevas técnicas quirúrgicas no requieren tanta hospitalización. Eso tampoco cuela, porque las listas de espera no paran de aumentar. Desde las filas socialistas se ha intentando poner el foco en que todo se debe a una campaña para favorecer a los hospitales privados en detrimento de la sanidad pública. Tampoco cuela. Primero porque no se debe presentar a los centros privados como algo siniestro, más que nada porque ha sacado a Salud de muchos apuros con los conciertos firmados para no sobrepasar los plazos para operarse. También se apunta que se quiere dar una imagen catastrofista de la sanidad pública. No cuela. La gente tiene muy buena imagen de la sanidad pública, de la profesionalidad del personal. Por eso protestan, porque quieren acceder a tiempo a ella. Pero no pueden, pese a que la propaganda diga lo contrario. No cuela.