Diario Sur

PATIO DE BUTACAS

EL PAPELÓN DEL ACTOR

Esta mañana están dando clases, cobrando a unos clientes o asistiendo un quirófano. Mientras que esta tarde tendrán un ensayo, un 'casting' o, con suerte, una función o un rodaje nocturno. Mañana llegarán con algo de ojeras al trabajo, pero con una sonrisa. Porque la vocación de actor va por dentro y ese sueño puede más que cualquier bostezo. Incluso vale para regalar su trabajo o cobrar menos de lo estipulado. Entre otras cosas porque no saben lo que es lo estipulado. El gremio de intérpretes carece de convenio colectivo y de regulación que reconozca su trabajo. Unas condiciones laborales que explican que ocho de cada diez no alcance los 500 euros al mes y que la mitad se busque otro trabajo para poder vivir. Una situación que deja sin argumentos esas voces que se empeñan en retratar a los artistas como una pandilla de subvencionados. Una vez más, la realidad es más terca que la ficción.

Pola Capellán, María Isabel Ruiz, Pablo Fortes, Isabel Ávila y Héctor Medina nos enseñaban el pasado domingo en SUR que el sacrificio es el único camino para llegar al papel de sus vidas, aunque el trabajo tampoco garantiza el éxito. Medina, el gitano de mirada maliciosa en '321 días en Michigan', se llevó hace un par de años la Biznaga de Plata al actor de reparto del Festival de Málaga. Un momento mágico, aunque eso no le ha librado de seguir vendiendo ordenadores. Y además con ganas. Como para darle otra Biznaga.

Esta semana es sin duda la de los actores malagueños. Salva Reina y Belén Cuesta vivirán su 'black friday' este viernes con el estreno de 'Villaviciosa de al lado', un comedia coral en la que continúan con su imparable ascenso en el cine español. Antonio de la Torre presentará los premios Feroz -y mañana seguro que sale además nominado en el anuncio de las candidaturas- y Dani Rovira repetirá por tercera vez al frente de los Goya para quitarse el sinsabor de la última edición. Sin olvidar a un par de jóvenes que son de los últimos. De 'Los últimos de Filipinas', aunque son unos recién llegados, Emilio Palacios y Miguel Herrán. Todos ellos han logrado vivir solo de su trabajo. Un privilegio que no les quita de hacer 'castings' «como unos cabrones», como dice Herrán.