Diario Sur

la nube doble

Sangre y arena

Lo confieso: me aburren las polémicas de las dos o tres Españas tuiteras, las persecuciones sin ton ni son, las grescas previsibles, los secundarios sosos que ansían robar plano a toda costa tirándose a la arena y haciendo sangre. Un sopor que también me genera, por cierto, la repentina floración de forofos de la Guerra Fría en ambos bandos. O que de pronto toreros que ya no hacen las Américas hagan críticas de cine y se sumen al boicot previo a la última película de Fernando Trueba. Censuran a ‘La Reina de España’ porque, ah, su director no mostró el patriotismo debido, acusan, al recibir el Premio Nacional de cine en 2015. Quizá no tuvo entonces su mejor tarde, vale, pero si hasta doña Letizia, reina de España, acudió al rodaje de su homónima película, ¿hay sentido en hacer sangre de un film sin verlo? Criticar de oídas, poner a caldo: nuestro gran deporte nacional nos luce en muy variadas disciplinas.

Pese a lo mucho llovido, yo bajé a la arena del estreno. Como aprendiz de crítico, pureta pero disciplinado, me planté el sábado a hora taurina en un cine de las afueras de Málaga. Aunque las niñas de mis ojos no dieron crédito ante tamaña sala vacía: mi grata compaña, yo y pare usted de contar. Les cuento mi verdad: quizá no resulte a la postre como para abrir puertas grandes, pero la película tampoco merece pitadas o desdenes absurdos. Entretiene a ratos, como pasable faena, aunque no pille el tono y flojee en muchos tercios. Remonta, eso sí, gracias a muletazos de humor y a monosabios de la excelsa cuadrilla que abriga la vuelta de las Américas de Penélope Cruz. Loles León sale extra-ordinaria, que es lo esperado; Jorge Sanz hace de maletilla, cual suele y hasta brillando; y Carlos Areces merece dos orejas por un espontáneo y matador retrato de Franco. Y claro, quien está para la vuelta al ruedo es la enorme Rosa María Sardá, cuyo fugaz y endiablado genio justifica por sí mismo la entrada. Y nota final para los reacios: si todo esto no les basta, sepan que hasta hay un cameo de Willy Toledo cual guardia civil. Ahí lo dejo.