Diario Sur

repaso general

Una Málaga espectacular

Simplemente espectacular. El más difícil todavía se ha vuelto a conseguir. La iluminación navideña de la calle Larios volvió a congregar a miles de personas que no salieron defraudadas. Incluso se escucharon aplausos, algo bastante difícil en estos tiempos porque todo el mundo estaba con su móvil en la mano. Todos querían compartir ese momento. Sirva como dato que nada menos que dos millones de personas vieron el acto a través de la página en Facebook del Ayuntamiento de Málaga. La puesta en marcha de la iluminación se ha convertido en un día que nadie se quiere perder. Una especie de Jueves Santo en pleno mes de noviembre. Hay que tener en cuenta además que el pasado jueves era un día laboral, aunque miles de malagueños lo convirtieran en festivo. Otros años se celebra este acto el Black Friday, con lo que ha quedado demostrado que las luces tienen un gran tirón popular per se. Visto lo visto habría que institucionalizar como Día del Orgullo Malaguita la inauguración de la iluminación. La gente presume de Málaga en estas fechas. Y se nota en el ambiente. Se debe reconocer que esta ciudad ha estado muchos años falta de autoestima. Y la ha encontrado. Vaya si lo ha hecho. Y además se reconoce fuera mucho más de lo que se piensa. La verdad es que gusta ver cómo se cuela en los telediarios nacionales la iluminación malagueña de la calle Larios. Hay que felicitar a la empresa Iluminaciones Ximénez por su trabajo, al igual que a la concejala Teresa Porras, que de vez en cuando da dolores de cabeza al alcalde por su vehemencia, pero que también le proporciona unos auténticos baños de masas al conectar con el gusto de la mayoría de los malagueños. Ya triunfó en la pasada Feria, a la que consiguió enderezar ,y lleva varios años dando en el clavo con el montaje de la iluminación navideña. Poca gente se atreve ya a cuestionar la inversión de medio millón de euros que supone la iluminación. Los beneficios para el comercio y para la imagen de la ciudad son muy superiores a esa cantidad. Pocas cosas hay en cualquier ámbito que consigan tanta repercusión por ese dinero. La novedad de este año de incluir música acompasada con un juego de luces ha sorprendido al respetable, que sin duda siempre quiere más. Show must go on!

Repsol: Fracaso de la manifestación

Donde no hubo tanta gente, vamos ni una milésima parte, fue en la concentración convocada para pedir que en los terrenos de Repsol se conviertan en un gran bosque urbano. Apenas doscientas personas, siendo generosos, acudieron a la cita. Lo que extrañó es que la convocatoria la llevaron a cabo nada menos que una treintena de colectivos, entre los que estaban partidos tan importantes como el PSOE, Málaga Ahora e Izquierda Unida o federaciones de vecinos de la capital. Esto no quiere decir que los vecinos estén a favor de que se construyan las torres que plantea el alcalde. Tampoco lo contrario, o sea, que se convierta en una gran zona verde. De momento, para ser precisos, hay que sacar una primera conclusión muy clara: la gente no se ha movilizado por el bosque urbano, pues la manifestación sólo puede considerarse como un fracaso.

Turismo: Las verdades de Antonio Catalán

Y también considera un fracaso la reforma laboral Antonio Catalán, el propietario de AC Hotels by Marriot. El hotelero llamó la atención por la claridad con la que habló en el foro Lidera Málaga que organiza este periódico junto a la Diputación Provincial. Sorprendió, de una manera positiva por cierto, que un empresario defendiera con una claridad meridiana los derechos de los trabajadores. No dudó en denunciar que compañeros del sector están propiciando la explotación del personal, en concreto, de las camareras de piso, de las que dijo que era indigno que sólo cobraran tres euros por cada hora de trabajo. La intervención de Catalán debe servir de ejemplo en la Costa del Sol, donde sigue sin despegar el empleo en el sector turístico, pese a que se están logrando récords de ocupación en los hoteles. La verdad es que fue un gusto escuchar de boca de un empresario que ellos también tienen la responsabilidad social de sacar al país de la crisis creando empleo. Y además de calidad, lo cual redunda al final en beneficio de todos, porque si se gana más dinero se pagan más impuestos y la gente tiene más capacidad para gastar. Sentido común. Sin embargo, siempre hay quien quiere aprovecharse de los más débiles.