Diario Sur

CITA EN EL SUR

El páramo

Tal día como antes de ayer de hace 59 años murió el pintor mexicano Diego Rivera. Famoso por sus grandes murales, y por ser el marido de Frida Kahlo, también anduvo por España y realizó algunas pinturas memorables. Pasaremos por encima del nombre con el que bautizaron a Diego en una ceremonia religiosa seguramente interminable: Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao. Sí, fueron inteligentes: mejor Diego que Nepomuceno. Inteligentes y prácticos, pues al llamarlo de niño -Nipomucenito, la cena- mientras se llegaba al final del nombre los frijoles se habrían enfriado. Resulta que una de esas impresionantes pinturas españolas, un paisaje de Toledo, ha sido vendida en Londres por un buen precio aprovechando el Black Friday, que nos tiene fritos. El cuadro lo tenía un diplomático mexicano en París, Enrique Freyman, que no sé cómo andaría de frito pero qué buena jugada ha hecho, buey. El comprador ha pagado solamente un millón de euros por el cuadro, pero lo más sorprendente de la historia es que en España haya casi cuatrocientas mil personas que podrían haberlo comprado. Casi cuatrocientos mil españoles con un patrimonio superior al millón de euros. Cuánto dinero tenemos los españoles. Aunque en un Black Wednesday nos recordaron la otra cara del paisaje toledano: camareras de piso cobrando tres euros la hora, vigilantes de seguridad cobrando cuatro, abogados pasantes haciendo currículum en un gabinete por cero euros.

Como repetía Woody Allen en 'Broadway Danny Rose', Antonio Catalán, el presidente de AC Hoteles, ha venido a Málaga a «introducir un concepto en esta coyuntura». El navarro Catalán ha defendido el empleo de calidad y la responsabilidad social de las empresas. Como en las relaciones de pareja, y en cualquier lugar, afirmó rotundo que «no puede valer todo». Recordó que la reforma laboral, que permite despedir contando sólo veinte días por año, ha facilitado que muchos prefieran despedir y subcontratar los servicios, y de ahí vienen las camareras de piso cobrando tres euros la hora, sin poder pujar por un paisaje de Toledo de un millón de euros ni, probablemente, costear la visita de su hijo a la granja escuela organizada por el colegio. El empresario buscó entre el público al representante de Comisiones Obreras y le pidió que el sindicato «presione más a los que externalicen servicios». La justicia es la justicia, y hay que apoyarla de donde venga. No debería ser tan extraño ver de la mano a un empresario y a un sindicalista. La responsabilidad social de las empresas es una de las mejores armas para cambiar esta situación en la que la mayoría de los paisajes son páramos. ¿Para qué? Para mos. En Málaga los trabajadores ganan de media cinco mil euros al año menos que la media nacional. Estas vacaciones tendremos menos posibilidades de alojarnos en un hotel cuyas camareras de piso quizá cobren tres euros la hora.

El paisaje toledano de Diego Rivera es realmente espectacular, pero el paisaje laboral da ganas de vomitar. Se agradece que un señor tan importante de un manotazo en la mesa. Lo mejor del Black Friday.