Diario Sur

zona técnica

Con mucho acierto exterior

El Unicaja, a pesar de la escasa aportación de su juego interior, volvió a ganar con mucha claridad al Buducnost, gracias a su excelente porcentaje de aciertos en el tiro de tres puntos (48%). El conjunto malagueño, además, dominó con claridad el rebote y volvió a contar con las actuaciones estelares de Fogg y Suárez, que se mantienen en el excelente tono en el que estaban antes del parón en las dos competiciones.

Poca defensa

El Unicaja empezó el partido con un quinteto ‘diferente’ que incluía a dos bases, a Díez como ‘tres’ titular y a Brooks como ala-pívot. Enfrente, Williams y cuatro compañeros no daban la impresión de un equipo entregado y se empleaban con entusiasmo. La gran preocupación del técnico visitante era Musli, sobre el que doblaban el marcaje cada vez que le llegaba el balón. Lo más sorprendente era que la defensa montenegrina concedía el tiro triple a los hombres del perímetro local. Triple a triple, el Unicaja se mantenía en el partido, a pesar de que su defensa no era la de los mejores días. Con el paso de los minutos, ambas defensas individuales se fueron intensificando y en los minutos finales del primer cuarto el juego se desarrollaba por caminos más agradables para el Unicaja.

Sin brillantez

En el comienzo del segundo cuarto, Plaza dio entrada a N’Diaye y su equipo arriesgaba mucho en defensa, con una presión cada vez más intensa. El cuadro montenegrino empezaba a tener dificultades para organizar su ataque. Atrás, alternaban la defensa individual con una zona. Al Unicaja le daba igual el esquema defensivo que tuviera delante, porque su juego de ataque mantenía el habitual monólogo del perímetro. N’Diaye no era factor en el juego, ni en ataque ni en defensa, pero su equipo seguía aumentando poco a poco la ventaja. Bastaron varios errores consecutivos en el tiro exterior del Unicaja para que los visitantes se acercaran algo. Plaza ordenó el retorno de Musli, pero el partido no salía de su tono gris, aunque con ventaja del Unicaja.

Cambio

Aunque en los últimos partidos, curiosamente con menos efectivos en el hueco interior, el Unicaja había abandonado la tendencia de tirar más de tres que de dos, ayer la recuperó con insistencia en la primera mitad. Tras el descanso, sin embargo, el ataque malagueño cambió de idea, y el balón llegaba con más frecuencia a las proximidades del aro visitante. Lo cierto es que el buen propósito no se mantuvo durante muchos minutos, aunque en el tercer acto el cuadro malagueño tiró el doble de dos que de tres, unos números que confirman el cambio. Lamentablemente, la defensa individual del Unicaja estuvo my perezosa y por eso el partido no se rompió del todo.

Suplentes

En el último cuarto, Plaza prescindió definitivamente de Musli y repartió los minutos del ‘cinco’ entre N’Diaye y Okouo. Tres minutos de seriedad defensiva malagueña, en los que los visitantes no anotaron, fueron suficientes para que el Unicaja decidiera definitivamente el partido. Por si acaso, el Unicaja volvió a tirar muchos menos triples en los últimos diez minutos, que fueron, por cierto, los de menos anotación de un partido que tampoco fue nada del otro mundo.