Diario Sur

LA TRIBUNA

No a movilizaciones de corta y pega

Recientemente se ha desatado un afán movilizador por la situación a la que se ha llegado por la política sanitaria de la Junta de Andalucía. Es grande el deterioro asistencial que los recortes impulsados desde el Gobierno central y las políticas restrictivas del Servicio Andaluz de Salud han provocado. Son muchas las circunstancias comunes en toda la Comunidad Autónoma: un auténtico y desproporcionado ERE con más de 8.000 puestos de trabajo perdidos en la sanidad pública, una política de personal que ha supuesto el cierre de camas y falta de sustituciones en verano en los años de más afluencia turística de la historia y los profesionales sanitarios andaluces han sido los últimos en la recuperación de derechos de todo el Estado y un largo etcétera. Todo ello ha ido abonando el terreno para una desilusión por parte de los profesionales y la repercusión directa en la ciudadanía.

Este panorama desolador como consecuencia de los recortes y otras medidas producidas en cada provincia, ha provocado que por fin la ciudadanía se una a los profesionales y se han convocado movilizaciones con un éxito rotundo en Granada, donde el eje de la fusión de los hospitales granadinos en un megahospital ha sido el detonante. Es curioso que después de una inversión de más de 110 millones de euros en Asistencia Especializada en Granada, se haya provocado un rechazo tan intenso por parte de la sociedad granadina por la mala política sanitaria del SAS, ya quisiéramos para Málaga una inversión como la de Granada.

En Málaga existen muchos más motivos y más prolongados en el tiempo. Desde CCOO hace una década que venimos denunciado y movilizándonos por el déficits de recursos sanitarios en nuestra provincia. En los últimos veintitrés años ha aumentado la población en medio millón de habitantes y cuenta con los mismos recursos en Asistencia Especializada. Así, desde que se abrió el Hospital Costa del Sol en 1993, excepto el CHARE de Benalmádena, con una dotación de camas exigua (48 camas), no ha habido ninguna infraestructura nueva que haya supuesto el aumento de este indicador, ya que el Hospital de Antequera fue un traslado desde el antiguo Hospital municipal, y el de Ronda, aún no inaugurado, será otro traslado, aparte del Hospital del Guadalhorce que todavía no cuenta con el Área de Hospitalización hasta el primer trimestre del año que viene.

Como consecuencia de este déficit se convocó desde el Consejo Social de Málaga, órgano donde están representada todas las fuerzas sociales de Málaga (partidos, sindicatos, asociaciones de vecinos y asociaciones de consumidores y otros colectivos), a una gran manifestación que provocó la promesa el pasado 17 de septiembre de 2008 por parte de la entonces consejera de Salud María Jesús Montero del macrohospital de Málaga. Esta milonga supuso la desmovilización de la convocatoria y la gran mentira que la Junta de Andalucía argumentó para paliar el déficits de recursos en Málaga.

Es por ello que en Málaga sobran los motivos para reclamar lo que ha sido una desidia en inversiones en nuestra provincia, que nos ha llevado a la situación actual y que CCOO viene poniendo de manifiesto utilizando informes propios. En ellos se demuestra que nuestra provincia es la última en ratio de camas públicas por habitantes de todo el estado español. También es la que más tiempo soporta en lista de espera para intervenciones quirúrgicas. En Málaga es donde se ha producido un mayor aumento de camas privadas de toda la comunidad autónoma y donde más empleo público se ha perdido en sanidad de toda Andalucía. Además, el Instituto Biomédico de Málaga no cuenta con las mismas instalaciones que los otros institutos de Andalucía.

Es manifiesto que en Málaga tenemos problemas mucho más profundos que el corta y pega que ha salido de las reivindicaciones de la manifestación del día 27. En Málaga no se ha producido un proceso de fusión hospitalaria como en Granada o Huelva. En nuestra capital se han fusionado algunos servicios, aunque muchos de ellos han dado marcha atrás y los dos hospitales funcionan de manera autónoma en la inmensa mayoría de servicios. Solamente la dirección de los hospitales es la misma para ambos y esto está dando más problemas que beneficios. Igualmente en esta plataforma copiada de Granada se piden las dimisiones del gerente, que apenas lleva diez meses en el cargo, no como el gerente de Granada que ha estado cuatro años y de la Delegada de Salud que apenas lleva tres meses nombrada. Es plagiar lo de Granada en Málaga, lo que implica el gran desconocimiento de la realidad sanitaria malagueña y un claro afán de notoriedad. Es decir nuestra problemática no es la de Granada y por ello desde CCOO entendemos que no es cuestión de copiar lo que se ha hecho en esta provincia y sobre todo instrumentalizarlo con fines políticos a costa de las deficiencias sanitarias.

Es por ello que desde CCOO no nos sumamos a la manifestación del día 27, pero consideramos que es necesario una convocatoria organizada por el Consejo Social de Málaga, donde nuestro alcalde está remiso a dar el paso y llevamos varias semanas insistiéndole que es el foro donde vehiculizar las reivindicaciones que Málaga necesita. Es hora de sumar en vez de dividir y que todos las personas que quieran estén representadas al margen de fines partidistas y de iluminados de última hora. Que Málaga necesita un fuerte empuje en materia sanitaria nadie lo puede negar y todos estamos de acuerdo en pedir esas inversiones; este debe de ser el eje central de las reivindicaciones y no en la forma de querer buscar similitudes con la provincia hermana de Granada, cuando en Málaga los problemas son más variados y profundos.