Diario Sur

MIRANDO AL MAR

LA IMPORTANCIA MEDIÁTICA

U NA conversación radiofónica con mis compañeros y amigos Concha Montes, Paco Moyano y Julio Rodríguez me ha dado la idea del artículo de hoy. Se hablaba de la manera que tenemos en este país de apuntarnos al carro de todo lo que llega de fuera, de darle importancia a aquello que es tradición en otros países pero que aquí no tiene una base sólida, sino que consiste en incorporarse a las líneas de moda que se marcan fácilmente a través de las inmensas posibilidades de comunicación que hoy ofrecen las nuevas tecnologías. Además, nos empeñamos en darle importancia a todo aquello que suena en inglés, que parece que es más moderno, más progresista, aunque para algunos sea también más pijo.

Hace pocos días era Halloween, que ha solapado nuestra tradición de celebrar el día de Todos los Santos y el de los Difuntos. Por cada mujer (la mayoría son mujeres) enlutada que acudía a los cementerios con sus flores en la mano para adecentar el nicho de un familiar te encontrabas por la calle a unos niños disfrazados de brujas y demonios y, también frecuentemente, a sus madres luciendo máscaras cadavéricas o simulación de heridas con borbotones de pintura roja. Curiosamente son los colegios los que han organizado la mayoría de las fiestas y, por tanto, han alimentado la afición a estas incorporaciones a nuestro calendario de celebraciones, bastante nutrido ya, por otra parte, con aquellas más tradicionales.

Mañana toca el 'Blackfriday', es decir, el viernes negro, que, cómo no, nos mandan los americanos una vez más, con grandes tintes de motivos económicos, detrás de los cuales siempre ha grandes empresas que tienen una gran facilidad para arrastrarnos a su campo.

Y como decía, todo en inglés, que mola más, teniendo como tenemos uno de los idiomas más ricos, con multitud de sinónimos para cada definición, lo que nos ofrece una gran gama de matices para expresarnos. A veces envidio la manera de hablar que tienen en algunos países sudamericanos en los que no se ha perdido el punto de referencia en el lenguaje. En una encuesta realizada en televisión entre los participantes de una manifestación, muchos decían que protestaban porque necesitaban medios para vivir. Una colombiana que se confesaba analfabeta decía que «luchaba para mantener una renta de sustento básico» y añadía otros vocablos sonoros que daban un tono musical a sus palabras, siempre sin añadir elementos anglosajones.

Bueno, pues mañana todos a comprar, que es la tendencia, aunque habrá que dejar algo para las inminentes rebajas, que siempre ha sido lo nuestro. La cuestión es gastar, porque, total, para los intereses que dan los bancos no merece la pena tener muchos ahorros, que antes era una medida aconsejada por los gobiernos. Pero esa es otra.

Los medios de comunicación siguen la tendencia comercial y dan mucha cancha a estas tendencias, y me refiero principalmente a las redes sociales, que multiplican por mucho cualquier iniciativa que mueva dinero.

Pero las tendencias mediáticas también suelen contribuir a buenas causas de una forma evidente, como está quedando demostrado en el caso del joven de Marbella Pablo Ráez, que con su dolencia y la actitud que ha mantenido en la búsqueda de un donante de médula ha conseguido aumentar considerablemente las donaciones y despertar la conciencia de mucha gente que no hubiese tenido conocimiento del problema si no es por lo que ha hecho. Incomprensiblemente, hasta hay quien lo critica, en esa tendencia desbocada que se registra últimamente de darles palos al saco de todo aquel que asoma la cabeza por cualquier motivo. Su sonrisa permanente, a pesar del mal que arrastra, ya merece por si sola el apoyo de la sociedad.

Todo merece ser tenido en cuenta y ponerlo en una balanza que equilibre las cosas. Después, depende de cada cual saber elegir todo aquello que se nos propone en el continuo bombardeo de mensajes que recibimos diariamente.