Diario Sur

LA NUBE DOBLE

Munay

Estuvo este sábado donde la Campos nada menos que Martín, Vanesa Martín, presentando su nuevo y esperado disco. Teresa y Vanesa rimaron halagos mutuos, haciendo patria chica malagueña y eco grande a 'Munay', título intensito que en quechua expresa el amor por todo lo que nos rodea, desde lo más grande a lo más chiquito. En el programa de Telecinco la rodearon con el cariño de su familia, con el aplauso de Alejandro Sanz y hasta con los vivas de Raphael, a quien ha escrito un tema. Y ella habló como siempre, sin rodeos y con su naturalidad sin estridencias; con esa actitud de tomárselo todo como si nada pasara. Y vaya si le han pasado desde que comenzara hace diez años su carrerón, que ha ido desde lo más chiquito a lo más grande. Su estilo reconocible queda patente en este álbum, lanzado en época prenavideña y alternativa sonora desde ya a cualquier villancico o folclorismo estilo Siempre Así.

A la chita cantando, Vanesa se ha ganado a un público creciente, enmallado por sus letras y por una poesía como de andar por casa, pero con estrofas de poner el vello en pie y las túrdigas como escarpias. El miércoles vendrá a firmar discos a Málaga; será aquí también donde en febrero del año que viene arranque su gira con las nuevas coplas. Asegura que se impone escribir letras como quien hace deberes, pero sin olvidar nunca la emoción. Alumna aventajada de su generación, en 'Munay', grabado en Los Ángeles, se nota, por cómo suena y cómo lo cuenta, que hay mucho curro detrás y quizás más de un beso detrás de algún verso. Cuando escuchen el nuevo disco de Vanesa Martín reafirmarán su aplicada devoción por el pellizco sutil, por los himnos descarnados al amor, pero sin histrionismos. Por referir, yo me quedo de las primeras escuchas con la historia de un flechazo que cuenta en 'Descubrí' («A veces la vida improvisa, te desordena y te desborda las tintas.»); con la bofetada sin mano de 'Te has perdido quien soy', ay; o con la terapia de pareja de 'Complicidad' y esta gran sentencia: «No me guardes en cajones lo que se merece incendios».