Diario Sur

el árbitro

La presión pudo con él

Hasta que determinó la expulsión de Llorente, el arbitraje del colegiado vasco me estaba pareciendo de un buen nivel. Sin embargo, a partir de esta decisión se descompuso, lo que le llevó a acumular errores, quizá fruto de una experiencia que no atesora. Además de que la presión ambiental y la propia que ejercen los presionales no ayuda... La intensidad y ansiedad del equipo local fue otro elemento que acabó influyéndole en la recta final del encuentro, con una serie de malas decisiones.

Lo positivo

Hay que destacar todo lo que hizo hasta el minuto 68 cuando decidió expulsar a Llorente. Sus asistentes en este periodo también le ayudaron a un buen nivel dando sensación de una enorme independencia. Además no tuvieron influencia sobre él. Lo triste es todo lo que mostró después, que fue, en un colegiado tan joven, demasiada vulnerabilidad a la presión que ejercía arbitrar en un campo tan importante.

Lo negativo

Ya hemos comentado la debilidad que mostró al dejarse influenciar. La expulsión de Llorente pudo resolverla de igual forma con una amonestación. Bien en cierto que la entrada fue dura y sin opción de disputar el balón, pero, vistas las imágenes, el jugador no llegó a tocar a Neymar. Otra decisión excesiva fue la expulsión de Juan Carlos por no entender y considerar que lo que le dice es simplemente una protesta en un momento de mucha tensión.