Diario Sur

A LO PANENKA

Es de chiste escuchar (y hoy seguro que también leer) que el Barça echó de menos a Messi. ¡Pobrecitos los 'grandes'! Siempre se están quejando cuando son los que menos deben... Y de las incontables bajas del Málaga, ¿qué? Directamente deberían prohibir que los 'pequeños' puntuaran. Vamos, a este paso, que ni se presenten... Si no, les fastidian el negocio a las 'multinacionales'.

Porque, no nos engañemos, el Málaga hizo lo que tenía que hacer, jugó como tenía que jugar. El mérito no fue solo defender muy bien, sino con qué jugadores lo hizo. Ver a Juanpi y Pablo como pareja de medios centro era un riesgo enorme que Juande asumió presumiblemente para tratar de tener más criterio en alguna salida. Pero no hubo opciones, porque el Barça achuchó sin piedad. No podía fallar antes del derbi madrileño...

Claro que para riesgo, ver a Ricca tan pronto con una amarilla (como casi siempre). El uruguayo debe medir mucho mejor sus acciones porque al final tiene que jugar muy cohibido. Menos mal que Juan Carlos y Mikel contribuyeron a protegerlo. Arda Turan y Sergi Roberto iban a buscarle las cosquilas en el 'uno contra uno'.

Pero el partido del Málaga no fue solo atrincherarse. Así han jugado muchos y el 98 % de las veces pierden. Juande hizo como Gracia y dejó libres las bandas, pero también se vio a un equipo con las líneas muy juntas y que tiró casi a la perfección el fuera de juego. Más mérito, porque solo hubo un día para preparar el partido con todos.

Todo fue magnífico para el Málaga, salvo las expulsiones. Con solo cinco cambios realizados De Burgos dio cuatro minutos de prolongación y luego se fue hasta siete y 26 segundos. Al árbitro al final le pudo la presión. ¿De verdad que nunca en una situación así ha escuchado a un futbolista pedirle que pite el final? Quizá fue el tono en que lo hizo Juan Carlos, sí, pero uno se pregunta si de verdad no es eso lo habitual en Piqué o Busquets. Y no hablemos del Madrid o el Atlético...