Diario Sur

POR AHORA

Ganando barlovento

Tras la apertura solemne de la XII Legislatura de las Cortes Generales por el Rey Felipe con un brillante discurso el 17 de noviembre de 2016, a las puertas del Congreso de los Diputados un destacamento militar, encabezado por una compañía de marines, cumplimentó al Rey con un desfile en la Carrera de San Jerónimo. Los militares, varias compañías de la Armada y el Ejército de Tierra, desfilaron a los sones de la bella marcha militar de la Armada 'Ganando barlovento'.

Era la culminación de un acto en el que, tras la efectiva investidura del Presidente Rajoy, se da por iniciada la actividad de las Cortes Generales (Senado y Congreso), después de los iniciales titubeos. Celebrado en la sede del Congreso de los Diputados, más de seiscientos parlamentarios nacionales se dieron cita para comprometer con su participación y presencia su obligado propósito de ejercer su cargo al servicio del mandato constitucional.

En el Congreso hubo historias que contar, aunque no hubo de todo. Las apreturas para poder encajar a sus señorías en un hemiciclo preparado para albergar sólo a trescientas cincuenta de ellas se hicieron notar rápidamente. Muchos no querían entender que no tenían asiento reservado y que los espacios habituales había que compartirlos con el resto de los miembros de las Cortes. Al iniciar su discurso el Rey, un senador de IU -parece ser- dio un salto de su asiento y desplegó una bandera de escaso tamaño y de plástico brillante con las palabras impresas 'Tercera República' y los colores de la Segunda. Allí se mantuvo de pie durante toda la alocución real. Ello al principio provocó miradas de sorpresa desde todas las esquinas parlamentarias, pero el buen sentido de la presidenta Ana Pastor aconsejó dejarlo estar para no convertir el asunto en un incidente de mayor calado. Hubo aplausos -los más- y silencios. Hubo quienes se quedaron sentados al terminar el discurso del Rey y sin aplaudir (Unidos Podemos) y quienes -más educados- optaron por no hacer palmas, pero de pie y mostrando su respeto (nacionalistas e independentistas). Se esperaba que los representantes de la formación morada hicieran de las suyas, algo así se había anunciado, pero más allá de estos detalles, realmente menores, al final no hubo nada.

Dicen que las casualidades no existen, la interpretación musical de la pieza 'Ganando barlovento' durante el desfile que encabezaron los infantes de Marina, ha podido ser significativa. Esta pieza fue compuesta en 1966 por Ramón Sáez de Adana Lauzurica, militar vitoriano que, para evitar ser miembro de un jurado en un concurso de marchas militares, la ideó sólo en dos días y ganó con ella el certamen. El título se corresponde con una novela histórica de idéntico nombre, escrita por Elías Meana. Barlovento es el lado por donde incide el viento, sotavento el lado contrario. Ganar barlovento es la maniobra que hacían los antiguos barcos a vela antes de entrar en combate desde esa dirección, a fin de obtener ventaja sobre el enemigo, ello le permitía mayor maniobrabilidad y además exponía menos el casco de la nave a la artillería rival.

La legislatura empieza protegiéndose de las amenazas que le acechan y la singladura ha tardado en empezar. Ya hay Gobierno y ahora debería haber presupuesto, son los tiempos de diálogo y pacto con quien puede hacerse, pues la gente -esa a la que los populistas se refieren una y otra vez- no puede esperar. Salir de la crisis con buen pie debe ser objetivo común, entorpecerlo para obtener alguna ventaja política es incalificable, por eso hay que pactar las medidas de gobierno. Esta fase que ahora empieza es el momento clave para devolver a los ciudadanos el gran esfuerzo que han hecho desde el inicio de la situación de crisis económica que tanta mella hizo en nuestro país. Hay que actuar en la recuperación, más allá de las estadísticas, familia a familia, con el objeto de volver a reforzar esa inmensa clase media trabajadora cuya vigorosa existencia es la principal garantía de igualdad y democracia.

Por cierto, los tercios españoles de infantería de Marina que desfilaron en primer lugar ante el Rey son los más antiguos del mundo -ya hablan los historiadores de su fundación en 1530-. Con todo, esto es España.