Diario Sur

LA TRIBUNA

Guadalhorce, depuración y riego

L eía días atrás que son los ayuntamientos los responsables de los vertidos residuales al río Guadalhorce. Eso es cierto, salvo que no se aclare de quién es la responsabilidad de que estos vertidos vayan sin depurar. Es práctica común entre nuestros representantes electos el echarse la culpa unos a otros y que los problemas se queden sin resolver. Desde que pertenecemos a la Unión Europea, existen normas y leyes que obligan a los Estados miembros a su cumplimiento. En el caso de la depuración de aguas residuales, antes de 2015 todos los municipios con más de 15.000 habitantes tenían que tener un sistema de depuración. Luego Estado, comunidades autónomas y municipios son todos responsables, aunque entre ellos mismos discutan que son competencias transferidas o delegadas de unos a otros. De hecho, el Reino de España, y así figura en una circular, está multado por el incumplimiento de esta normativa. Dicho esto, centrémonos en el Guadalhorce y la depuración de las aguas que se vierten. Afecta a los municipios de Coín, Álora, Pizarra, Alhaurín y Cártama. Sí, pero no solamente a ellos; afecta a Málaga capital, a la Costa del Sol Occidental y a la Oriental en mayor o menor medida. Todos conocemos la desembocadura del río Guadalhorce; sus aportes al mar de arena o de contaminación afectan desde la orilla a un kilómetro o 1,5 kilómetros mar adentro. Pues bien, la contaminación que llega dependiendo del viento dominante -levante o poniente- contamina directamente a la zona de Benalmádena, Fuengirola, Marbella o Málaga, Rincón de la Victoria o Torre del Mar. Créanme que esto ocurre.

Los que estén relacionados con temas que afectan al agua en general recordarán que las primeras depuradoras que se hicieron en la zona estaban incluidas un plan titulado Plan de Saneamiento Integral de la Costa del Sol Occidental (del año 1975), que incluía a todos los municipios desde Benalmádena hasta Manilva. Su planteamiento no era caprichoso, simplemente porque de nada servía tener un municipio concreto con sus aguas muy bien depuradas si los colindantes vertían todos sus residuos. Queda claro que existen pues daños colaterales. Respecto a la obra en sí, con un proyecto redactado de hace más de 10 años, no se entiende que no esté terminado. Las dificultades para una expropiación pueden tener fácil solución, si la mencionada obra es declarada de interés general. Es paso previo para aplicar la Ley de Expropiación Forzosa, que conllevará a un depósito previo en los juzgados correspondientes y la ocupación de los terrenos.

Se afirma por otro lado como excusa que no está garantizado que los municipios afectados asuman los gastos de explotación y que cuando se constituya un consorcio para la explotación sea comentar a la obra de mayor envergadura. No se debe confundir al ciudadano. El municipio como tal no asume los gastos de explotación, estos gastos los paga directamente el usuario. Si usted coge un recibo de agua verá que abona un cánon o tarifa por agua consumida y por agua depurada. Pero es más, también aparece un cánon autonómico de depuración (BOJA 155 de agosto de 2010) que son fondos que se recaudan anticipadamente para financiar las obras. Quiero añadir que estos cánones son de carácter finalista, es decir que si se lo cobran para hacer depuradoras no se pueden gastar en carreteras o en verbenas. Se estaría cometiendo una malversación de fondos públicos.

Aclarado que los fondos para explotación están garantizados, les aseguro que no es necesario crear ningún consorcio, simplemente convocar un concurso público para la explotación y les aseguro que al menos cinco empresas tanto públicas como privadas se darían tortas para que se las adjudicaran. Más fácil aún, que la Administración contratante saque el concurso de construcción y explotación para el primer año y en años sucesivos se vuelva a sacar el concurso de explotación. Debo suponer que el sistema de depuración será a nivel terciario, para que esta agua residual, convenientemente depurada, se pueda reutilizar para riego en una zona tan necesitada como la comarca del Guadalhorce. Hay que ir pensando que regar con agua potable cada vez será mas prohibitivo, ya que es prioritario para el consumo humano, más en una zona donde siempre estamos rozando la sequía. Quería terminar transmitiendo algo de optimismo. Con la existencia de un proyecto redactado de las obras, la financiación de las mismas hasta un 80% de fondos europeos y garantizado el cobro para los gastos de explotación, se dan todas las circunstancias favorables para que estas obras sean ejecutadas. En caso contrario más de uno estaría demostrando su incompetencia.