Diario Sur

CITA EN EL SUR

Agujero negro

Este invierno la Costa del Sol se convertirá, además de en la costa del golf, en la costa del gol. El lunes yo veré que lloverá, pero lloverá sobre seco. El cielo, a pesar de lo que caiga el lunes, que ojalá sea mucho pero no demasiado, volverá en seguida a su azul. Cientos de aviones plateados tejerán hilos efímeros, posarán su panza en un aeropuerto de doble pista y así, ayudados por tierra y por mar, convertirán cada jornada en un Día D. El último descubrimiento ha sido el turismo deportivo. Entre enero y marzo se espera que 112 equipos de fútbol, de las mejores ligas del mundo, vengan a entrenarse en mangas cortas. Se calcula que serán 4.800 jugadores corriendo detrás de un balón. El fútbol es ese deporte en el que dos equipos de once jugadores juegan un partido y gana el equipo que más dinero tiene. Las peluquerías de la costa estarán frotándose las tijeras, ante la perspectiva de tanta cabeza tuneada. En principio la noticia es buena, hay que aprovechar el cielo azul y el césped artificial, tantas porterías por habitante. Sin embargo, la alegría tiene un agujero negro, aunque quizá en el contexto que viene no sea la imagen más afortunada: cada jugador, al caer la tarde, irá al baño. 4.800 deposiciones de muchachotes ahítos de carbohidratos, lo que nos faltaba.

A España le ha caído un buen marrón: la Comisión Europea nos ha impuesto una multa millonaria por vertidos fecales en 17 municipios de muchos habitantes, algunos de ellos en nuestra deportiva costa. Marbella (San Pedro), Nerja, Estepona, también Coín y Alhaurín el Grande. En 2001 ya denunciaron que 37 municipios de más de 150000 habitantes no depuraban o lo hacían de manera incompleta. Quince años después, esto huele mal. La marea marrón no sólo es malagueña, también llega a Vigo, Gijón o Santiago de Compostela. Cacapote. Esta noticia coincide con la presentación de Málaga en la Going Global de Londras como el lugar ideal para trabajar y vivir. Sí, pero señores y señoras turistas, vengan cagados de casa.

La multa es de 46 millones y medio de euros y lo peor de todo es que Cifuentes, que ha afirmado que con el dinero de los madrileños se paga la sanidad y la educación andaluzas, diga ahora que con el dinero de los madrileños los andaluces nos limpiamos el trasero. Qué fácil es meterse con los de abajo, que somos nosotros. ¿Por qué un madrileño que trabaja en lo que trabajo yo cobra bastante más, no protestan por eso? Ahora llega el reparto territorial y hay que tomar posiciones, y el que no llora no mama. Pero ya somos mayorcitos y podríamos aportar argumentos que no sean disparar contra el objetivo fácil y recurrente. El argumento, sin depurar, llegará a la ciudadanía madrileña, como llega a la toledana o a la catalana, y por si fuera poco sufrir una marea marrón, desde el interior nos llega esa otra. La multa me parece bien, a ver si espabilamos. Son muchos años ya cargándonos (incluso sin la 'r') nuestro valioso litoral. La CE nos ha metido un gol. Terminemos las depuradoras. En este clima de crispación, es importante que la caca no llegue al río.