Diario Sur

GUADALQUIVIRIA

Primarias

EL presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, ha hecho un comentario curioso. Ha dicho que las primarias en los partidos (la elección del líder por el voto directo de los militantes ) no es la panacea. También que a algunos partidos no le ha sido positiva la aplicación de este sistema. En España solo ha habido primarias en los partidos de izquierdas, desde el PSOE a Podemos e IU. Ahora también Albert Rivera anuncia primarias para revalidarse como líder de Ciudadanos. Solo PP se queda sin primarias. Al parecer, según la pincelada de Moreno, por largo tiempo.

Moreno no ha aclarado a qué partido no le han ido bien las primarias en su opinión, aunque cabe pensar que se refiere al PSOE, ya que el elegido por este partido mediante este sistema hace solo dos años, Pedro Sánchez, dimitió hace un mes forzado por sus críticos. En el fondo, el líder del PP andaluz trae a colación un debate generado en los partidos tradicionales sobre si dar primacía al voto directo de los militantes o al cualificado de los delegados elegidos por estos para aupar al líder.

Esta última fórmula es tan legítima como las primarias siempre y cuando se favorezca que haya más de un candidato, cosa que pocas veces ocurre, al menos en el PP. Su caso es un ejemplo. Fue elegido presidente andaluz del PP en 2014 sin ningún opositor. Otros ejemplos sirven para defender este sistema: La elección de José Luis Rodríguez Zapatero en el congreso socialista de 2000 y la de Alberto Núñez Feijóo en el congreso del PP de Galicia en 2006. Ambos no eran los favoritos de las cúpulas de los partidos y tuvieron varios contrincantes.

Tampoco es la panacea este sistema, pues con demasiada frecuencia los delegados arrastran mochilas cargadas de deudas y pagarés políticos con puestos en la rifa de cargos por medio. Sin duda es el preferido por la política tradicional, aunque la emergente, caso de C's y Podemos, tampoco puede presumir. C's ha amagado muchas veces con primarias, pero luego se ha rajado. Aún sigo sin saber cómo puede etiquetarse de militantes a los que pudieron votar en las recientes primarias de Podemos Andalucía, sobre todo porque a ninguno se le exige cuota, solo cierta actividad en la web del partido. Ni sus cuadros sabían la noche en que se cerró la votación quiénes podían votar.

Todo este largo preámbulo de las primarias acaba en las que de verdad se esperan con expectación, las del PSOE. Susana Díaz ya ha asumido que para liderar al partido debe pasar por el calvario de las primarias. A ella no le fue mal en su primera vez en 2013 en Andalucía. Dejó fuera a sus rivales antes de llegar a la meta. Ahora lo tiene más difícil, pero, creánme, no imposible. Lo de llegar sola a la urna. Al tiempo.